- Audacity es el editor de audio de código abierto más descargado del mundo y especialmente popular entre podcasters y creadores de contenido.
- Es fácil de aprender a manejar y sus funciones cubren todo lo necesario para grabar, limpiar y exportar audio con calidad profesional sin pagar ninguna suscripción.
Audacity lleva más de veinticinco años siendo una de las herramientas de edición de audio más usadas del mundo. Y lo sorprendente, o no tanto, es que no lo ha conseguido gracias a una fuerte inversión de marketing, sino gracias a ofrecer un producto gratuito, que funciona en cualquier sistema operativo y que hace muy bien lo que tiene que hacer bien.
No tiene instrumentos virtuales, no está pensado para producción musical profesional y su interfaz no va a ser nunca ejemplo de un bonito diseño. Pero un podcaster o cualquier creador de contenido va a encontrar justo lo que necesita para editar audios de manera sencilla y, lo más importante, de forma gratuita. Lo analizamos en este artículo y te contamos algunas opciones avanzadas que conviene conocer para mejorar aún más tu trabajo.
De un proyecto universitario a cien millones de descargas
Audacity nació en 1999, cuando el estudiante Dominic Mazzoni trabajaba en un proyecto de investigación con su profesor Roger Dannenberg en la Universidad Carnegie Mellon y necesitaban una herramienta para visualizar algoritmos de análisis de audio. En mayo de 2000 se publicó como software libre y, de forma totalmente espontánea, fue construyendo una comunidad de usuarios que ayudaron con su desarrollo y popularidad. A día de hoy ha superado ampliamente los 100 millones de descargas y sigue siendo uno de los programas de edición más utilizados del mundo.
El capítulo más convulso de su historia llegó en 2021, cuando la compañía Muse Group adquirió el software. La comunidad reaccionó con desconfianza, muy molesta por la venta de un proyecto que consideraba en gran parte suyo. Por si fuera poco, la nueva empresa propietaria publicó una nueva política de privacidad que contemplaba la recopilación de datos y que encendió aún más los ánimos de sus usuarios. Muse dio marcha atrás y se lo tomó como una advertencia para el futuro. Desde entonces, el ritmo de actualizaciones y mejoras ha crecido, manteniendo en gran medida la esencia abierta del proyecto.
Cómo es Audacity la primera vez que lo abres
Ya lo comentaba al principio: la interfaz de Audacity no es precisamente la más elegante del mundo. Sorprende que siga igual después de veinticinco años, pero si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Hay barras de herramientas que no sabes muy bien para qué sirven, opciones en el menú cuyo nombre no aclara mucho y una organización visual muy discutible. La buena noticia es que para el uso habitual de un podcaster o creador de contenido solo necesitarás cuatro o cinco funciones, así que la curva de aprendizaje es bastante amigable.
El proceso de trabajo suele ser siempre el mismo. Se importa el archivo de audio, o se graba directamente desde el programa seleccionando el micrófono, y se genera el corte de audio con una forma de onda en la línea del tiempo. Desde ahí, puedes reproducir, seleccionar fragmentos, cortar, copiar o eliminar lo que te interese con el ratón o con los atajos habituales de edición.
Cuando la edición está terminada, la diferencia entre guardar y exportar es importante y conviene tenerla clara desde el principio. Guardar el proyecto genera un archivo propio de Audacity que solo este programa puede abrir. Por su parte, exportar convierte el trabajo en un MP3, WAV u otro formato que cualquier plataforma o reproductor puede leer. Para entendernos, si quieres subir un audio a Spotify, iVoox o compartirlo en tus redes sociales, siempre tienes que exportar.
Trucos que marcan la diferencia
Una vez superada la curva inicial, hay varias funciones que mejorarán la calidad de nuestro trabajo sin requerir conocimientos técnicos avanzados. La reducción de ruido es la primera característica que conviene aprender y una de las más valoradas por la comunidad. Para usarla tendremos que seleccionar un fragmento de silencio en nuestro corte de audio para que el software aprenda a reconocer el ruido ambiente. Después podremos aplicar ese perfil de ruido desde el menú de efectos y el programa eliminará el zumbido del ordenador, el ruido del tráfico o cualquier otro fondo constante que esté ensuciando el audio.
Otras opciones interesantes para mejorar la calidad son la normalización y la compresión. La normalización ajusta la ganancia del archivo para que el pico más alto llegue a un valor determinado. Por su parte, la compresión reduce la diferencia entre los momentos más altos y más bajos de la voz, de modo que las partes susurradas y las más animadas quedan a un nivel similar. De esta forma, conseguiremos que la voz suene equilibrada a lo largo de todo el episodio.
Si queremos afinar todavía más, tenemos a nuestra disposición la vista del espectrograma, que nos permitirá de una manera más visual detectar posibles ruidos puntuales, silencios prolongados o marcas en el audio y, si es necesario, aplicar ajustes y correcciones solo en esas zonas concretas.
Audacity admite, además, plugins en formato VST3, LADSPA y Nyquist, lo que nos abre la puerta a un completo ecosistema de herramientas de terceros. Hay plugins gratuitos muy utilizados entre podcasters para la supresión de ruido avanzada, reducción de sibilancias y limitación de picos que se instalan en minutos y aparecen en el menú de efectos como si fueran funciones nativas.
La versión actual y lo que viene
La versión estable actual es la 3.7.8, disponible gratuitamente para Windows, macOS y Linux. Mientras tanto, Muse Group continúa trabajando en Audacity 4, la mayor renovación de la historia del programa, y quizás ya haya visto la luz cuando leas este artículo. Por el momento, ya puedes descargar una beta desde su página web para ir probando las novedades.
La nueva versión incorpora una interfaz completamente renovada y más personalizable, una gestión más intuitiva de los clips de audio, medidores de nivel independientes para cada pista y herramientas simplificadas para recorte, edición temporal y organización de proyectos. Audacity 4 incorporará también la posibilidad de guardar proyectos en la nube y subir el audio terminado directamente a audio.com, la plataforma de distribución propia de Muse Group.
En cuanto al precio, la respuesta es sencilla: Audacity es completamente gratuito. No hay plan de pago, no hay funciones reservadas para suscriptores y no existe ninguna versión premium. Por si fuera poco, la descarga no requiere registro y el código es abierto, lo que significa que cualquiera puede consultarlo, modificarlo o contribuir a su desarrollo.
Audacity no es la herramienta más elegante ni la más completa para hacer una producción muy avanzada. Pero el tiempo ha demostrado que sigue siendo perfecta para quien necesite grabar su voz, editar un podcast o corregir algún audio de manera rápida, sencilla y gratuita. Veinticinco años después de su lanzamiento, está más de moda que nunca.

