Noticias

Peppa Pig gana una demanda por derechos de autor contra Wolfoo

Un juez del Tribunal Superior de Londres ha dado la razón a Hasbro, titular de los derechos de propiedad intelectual de Peppa Pig, en su disputa por vulneración de derechos de autor contra Sconnect, el creador de la serie animada Wolfoo, por emplear fragmentos de sonido de la serie de la célebre cerdita. 

La compañía demandada, de origen vietnamita, habría aprovechado durante años clips de audio de Peppa Pig y su familia, con expresiones como «¡Hurra!» y otras, en una actuación ilícita que el fallo considera una «copia generalizada y aparentemente endémica», señala The Guardian

Millones de visualizaciones y un plagio «prolífico» 

Wolfoo cuenta la historia de un joven lobo que vive con su familia, en un paralelismo evidente con la trama de Peppa Pig, que ha sido traducida en varias lenguas. Desde su estreno en 2018 la serie suma cientos de millones de visualizaciones en YouTube, YouTube Kids y en su propio sitio oficial. 

En su fallo, el juez Smith explica que la evidencia de plagio es «convincente», «prolífica» y sostenida durante largo tiempo, recoge El Horizonte, por lo que ordena eliminar de YouTube y del resto de plataformas los vídeos de la serie infractora. 

Los creadores de Wolfoo niegan las acusaciones 

Durante el juicio, Sconnect negó haber violado los derechos de autor de la demandante, responsabilizó de la inclusión de audios de Peppa Pig a una compañía externa con la que trabajó hasta 2020 y que los incorporó sin su conocimiento. Además, aclaró que los vídeos que vulneraban la propiedad intelectual ya habían sido retirados y que, a partir de esa fecha, en los capítulos se usaban voces y efectos de sonido creados por su propio equipo. 

Más de un centenar de vídeos examinados 

Pese a esta defensa, el juez ha declarado que cargar la responsabilidad a terceros resulta «irrelevante» y que la afirmación de que a partir de 2020 los vídeos incluían exclusivamente sonido original «puede refutarse». Así, el fallo señala que se hallaron fragmentos de audio de Peppa Pig en los 92 vídeos analizados de la versión inglesa, y en el 75% de los clips en otros idiomas. 

Además, el juez aclara que, aunque la compañía sí eliminó muchos de los vídeos infractores, otros simplemente se trasladaron a otras plataformas, recoge BBC

Acusaciones de engaño a la audiencia 

El litigio entre las partes arrancó en 2022, cuando Hasbro y el estudio británico Astley Baker Davies, creadores de Peppa Pig, declararon que la compañía vietnamita trataba de «engañar a la audiencia» infantil «haciéndoles creer que Wolfoo es el mismo personaje que Peppa Pig», o que guardan alguna relación. 

El primer argumento apuntaba a las similitudes en cuanto a la apariencia y el diseño de los protagonistas, si bien la demanda finalmente se focalizó en el audio, ya que esta sería más fácil de demostrar la violación de derechos, explica The Guardian. 

Eliminación de todos los vídeos 

Sconnect solicitó circunscribir la eliminación a los vídeos examinados durante el juicio, dado que ampliarla a todos los clips tanto del Reino Unido como del resto de la UE y de los 166 países de la Organización Mundial del Comercio –incluyendo EE.UU. y Vietnam– resultaría una decisión «demasiado amplia». 

Sin embargo, el juez rechazó la petición y ratificó que dicha muestra había sido «extensa» y «aparentemente endémica, al menos en cuanto a los vídeos en inglés». 

Efectos del fallo a nivel global 

El representante legal de Hasbro, Andrew Lee, ha declarado que se trata de un «fallo significativo» para la protección global de la marca, dado que el juez permitió que el litigio se dilucidara en un único tribunal, «en lugar de tener que emprender acciones legales en todos y cada uno de los países» donde se había difundido el contenido ilícito, concluye BBC. 

Fuentes: The Guardian, BBC, El Horizonte. 

Safe Creative
Safe Creativehttps://www.safecreative.org/
Safe Creative es el mayor registro electrónico de propiedad intelectual en línea. La inscripción de la autoría en Safe Creative proporciona al autor una prueba tecnológica irrefutable de su declaración y la consiguiente protección de sus derechos (Convenio de Berna - ONU). Resulta muy aconsejable el registro de una obra antes de darla a conocer, para tener asentada una primera prueba declarativa de su autoría. Al publicar el trabajo o mostrar versiones previas es posible hacerlo con mayor tranquilidad, sabiendo que se dispone de la mejor prueba en el tiempo frente a quien pudiera estar tentado de atribuirse éste como propio.

Compartir

Artículos relacionados