Fender, el icónico fabricante estadounidense de guitarras eléctricas, ha decidido subir la apuesta en su batalla por los derechos de autor del diseño de la Stratocaster. Esta vez el rival no es una pequeña marca artesanal, sino Yamaha, uno de los grandes fabricantes mundiales de instrumentos musicales. La compañía japonesa ha confirmado a Reuters que ha recibido una «carta de requerimiento» en la que Fender reclama protección exclusiva sobre la característica silueta de su guitarra más célebre, inmortalizada por leyendas como Jimi Hendrix o Eric Clapton.
Fender amplía la defensa de su diseño
El conflicto viene fraguándose desde marzo pasado cuando un tribunal de Düsseldorf falló a favor de Fender y le reconoció derechos de autor sobre la silueta del cuerpo de la Stratocaster en toda la Unión Europea, informa el portal Guitarristas. Desde entonces, la compañía estadounidense no ha dejado de ejercer presión. Primero llegaron las cartas de cese y desistimiento dirigidas a pequeños distribuidores y luthieres independientes y, ahora, le toca el turno a un gigante con capacidad para plantarle cara en los tribunales.
Por ahora, Yamaha se ha limitado a decir que está «estudiando la notificación» y aún no ha decidido cómo responder, señala El Economista. La compañía nipona tampoco ha especificado los modelos que están en el punto de mira, pero en el sector se da por hecho que se trata de la «serie Pacifica», su superventas desde 1990 y una de las guitarras que más se inspira en el diseño original estadounidense, según Guitarristas.
Reclama también a su mejor cliente
El caso Yamaha, sin embargo, no es el único frente abierto. En otra información, el diario El Economista también se hace eco de que Fender ha llevado a juicio a Thomann, distribuidor alemán y dueño de la marca Harley Benton, a la que acusa de «copiar la línea de la Strat», como se conoce a este modelo entre los músicos.
El caso tiene su miga porque es uno de los mayores vendedores de instrumentos musicales del mundo y, al mismo tiempo, uno de los principales socios comerciales de Fender. La propia compañía estadounidense asegura que pone en el mercado medio millón de Stratocaster al año, de las que «34.000 se venden en Alemania» y da salida a 10.000 de ellas cada temporada.
La empresa alemana no se ha quedado callada y ha optado por pelear el asunto en los juzgados. Uno de sus argumentos se refiere a la sentencia del tribunal de Düsseldorf que, según revela Guitarristas, se dictó «en rebeldía», es decir, sin que la parte afectada pudiera personarse para defender su posición.
Debate sobre la originalidad del diseño
Desde las oficinas de Fender defienden su ofensiva apelando a la responsabilidad que tienen como «guardián de la marca» Stratocaster y por la necesidad de proteger sus diseños, el legado y la «autenticidad» asociados a sus instrumentos, señala Reuters. Insisten además en que su intención es animar a otros fabricantes a «crear líneas propias» en vez de tirar de plantillas heredadas de Leo Fender.
Este planteamiento ha sido objeto de críticas entre músicos y aficionados. El guitarrista y conocido youtuber Rhett Shull lanzó una pulla que corrió como la pólvora en las redes: la Stratocaster, dijo, es «literalmente el emoji de la guitarra». Con esta frase ha puesto de manifiesto hasta qué punto su diseño ha calado entre los fabricantes de todo el mundo y forma parte del imaginario colectivo de los músicos. Además, Shull ha recordado que la propia Fender fabrica guitarras acústicas con cuerpo tipo dreadnought, un contorno desarrollado por C.F. Martin & Co. hace más de un siglo, lo que deja en mal lugar el argumento de la «originalidad» que ahora esgrime Fender, indica Reuters.
Está por ver en qué quedan estos litigios, pero los especialistas advierten de que su desenlace podría afectar al mercado europeo e, incluso, a los fabricantes de instrumentos de todo el mundo.
Fuentes: Reuters, Guitarristas, El Economista.

