- FontBase es un gestor tipográfico gratuito que permite organizar, previsualizar y activar fuentes de forma selectiva, evitando que un catálogo grande ralentice el sistema o las aplicaciones de diseño.
- Tiene una versión gratuita, funciona en Windows, macOS y Linux, y se integra con Photoshop, Illustrator o InDesign para activar fuentes automáticamente cuando un documento las necesita.
Quien trabaja con tipografías a diario sabe que su gestión puede volverse una locura cuando empieza a acumular cientos en tu sistema operativo. Con quinientas fuentes, las aplicaciones de diseño tardan más en arrancar y, cuando ya acumula miles, el reto de buscarlas en tu programa de diseño se vuelve una pesadilla. Hoy te traemos una buena noticia. La solución no pasa por instalar menos fuentes, sino por no instalarlas todas a la vez. FontBase nace con esa premisa y nos permitirá tener miles de fuentes guardadas en nuestro disco duro, pero activando solamente las que necesitemos en cada momento. Una idea sencilla que, en la práctica, cambiará por completo nuestra forma de trabajar.
De Varsovia a tu ordenador
FontBase nació en 2015 en la capital de Polonia con la idea de crear un gestor de fuentes profesional, con una interfaz cuidada y funciones avanzadas que, además, fuera gratuito. En su eslogan ya quedaba clara la filosofía del proyecto: construido por diseñadores para diseñadores. Poco a poco, la herramienta fue consiguiendo popularidad entre diseñadores independientes, freelancers y agencias pequeñas que vivían cada vez más frustrados con los gestores de fuentes lentos y poco intuitivos que traen los sistemas operativos por defecto. Parte de ese éxito fue la decisión de lanzarlo como un software freemium, con una versión gratuita que resulta perfectamente funcional para la mayoría de los usuarios y un plan de pago, llamado Awesome, para esos profesionales que necesitan las funciones más avanzadas.

Cómo funciona FontBase
FontBase está disponible para macOS, Windows y Linux, y el proceso de instalación es el habitual en cada plataforma. Al abrirlo por primera vez, la interfaz resulta más amigable de lo que uno esperaría de un programa de gestión de fuentes con una barra lateral izquierda que muestra las colecciones y carpetas, un área central con las miniaturas de las fuentes y un panel de vista previa a la derecha. El primer paso es añadir las fuentes que ya tienes en el disco. Esto lo haremos arrastrando la carpeta directamente a la ventana del programa o usando el botón de añadir en la barra lateral. FontBase no copia los archivos a ninguna carpeta propia dentro del disco duro, sino que los vincula a su ubicación original, lo que significa que la organización de carpetas que ya tengas se mantiene intacta y no consumes más espacio.
Y llegamos a la parte importante: la activación de fuentes, el concepto central del programa y la parte más complicada de entender en un primer momento. Porque a través de FontBase podremos activar y desactivar fuentes, lo que significa que las tipografías seguirán en nuestro disco duro, pero solamente aparecerán disponibles en los programas que usemos si están activadas. Si cerramos FontBase o desactivamos las fuentes, desaparecerán de los listados habituales que encontramos en Photoshop, Illustrator o cualquier otro software que usemos. En las últimas versiones ya existe la opción de cambiar ese comportamiento en los ajustes para que las fuentes permanezcan activas incluso con el programa cerrado.
La integración con Google Fonts es otra característica interesante que nos va a permitir ahorrar mucho tiempo. FontBase conecta directamente con su catálogo completo y permite activar cualquiera de ellas como si fuera una fuente local, sin descargar manualmente nada. Un ahorro de tiempo considerable.
Descubriendo sus funciones avanzadas
Una vez superada esta fase inicial de aprendizaje, FontBase tiene varias funciones que nos ayudan a mejorar nuestro proceso de trabajo. Por ejemplo, la posibilidad de crear colecciones de fuentes. De modo similar a como funcionan las carpetas inteligentes de otros programas, podremos crear colecciones específicas por estilo tipográfico, cliente, tipo de uso o cualquier otro criterio que nos ayude a encontrarlas más fácilmente. Además, una fuente puede pertenecer a varias colecciones simultáneamente sin duplicarse.
Si trabajamos habitualmente en el ecosistema de Adobe, también contamos con la activación automática en Adobe CC en la versión de pago. De este modo, cuando FontBase detecta que un documento de Photoshop, Illustrator o InDesign usa una fuente que está en la biblioteca, pero no está activa, lo activa automáticamente sin intervención manual. La integración con estos programas es tan rápida al arrancar como al identificar y activar fuentes que faltan, lo que elimina uno de los errores más frecuentes al abrir documentos ajenos o archivos antiguos.
El programa incluye también un visor de «glyphs» que nos permite explorar el conjunto completo de caracteres de cualquier fuente y un panel de pruebas que nos invita a probar combinaciones tipográficas aplicando estilos variados a diferentes niveles de texto. Luego podremos exportar el resultado a un código CSS para importarlo en nuestros proyectos web. Por último, si nos gusta el mundo de la tipografía, disfrutaremos mucho de la sección Discover, que destaca lanzamientos o novedades tipográficas cada día. Una forma muy entretenida de perder tiempo cuando no nos apetece seguir trabajando y fingir que lo seguimos haciendo.
Gratuito, pero con algunas limitaciones
Ya habíamos adelantado que FontBase funciona con un modelo freemium y sabemos que eso puede ser un poco engañoso en algunos programas que limitan mucho la versión gratuita. Por suerte, no es este el caso. En la versión más básica podemos encontrar las funciones más habituales para la gran mayoría de usuarios. Esto es, activación de fuentes, creación de colecciones, integración con Google Fonts o una vista previa básica. Además, podremos crear equipos de trabajo de hasta diez personas.
El plan Awesome, de pago, desbloquea algunas funciones más avanzadas como la activación automática en Adobe CC, un sistema de búsqueda más avanzado que nos permite encontrar fuentes por características visuales como el contraste o la proporción, el acceso completo al visor de «glyphs» o la sincronización de colecciones entre dispositivos. En cualquier caso, hablamos de un software muy económico porque el precio de esta versión es solamente de 3 dólares al mes, 29 dólares al año o 180 dólares si queremos una licencia que nos permita usarlo toda la vida.
FontBase tiene sentido para cualquier diseñador que trabaje con un volumen mínimo de fuentes y haya llegado al límite de lo que el gestor del sistema operativo puede ofrecerle. La versión gratuita es un punto de entrada perfecto para probarlo sin ningún compromiso y, si nos convence, el plan Awesome nos ofrece posibilidades muy interesantes por un coste realmente razonable.

