El beagle más famoso del mundo ha cambiado las peripecias sobre su caseta por los pasillos de los tribunales federales estadounidenses. Lee Mendelson Film Productions (LMFP), la empresa familiar californiana que controla el catálogo musical de los especiales televisivos de Peanuts, ha demandado al Departamento del Interior del Gobierno Trump por infringir sus derechos de propiedad intelectual. El motivo de la disputa es el uso no autorizado de las icónicas melodías de jazz que envuelven las aventuras de los personajes creados por Charles Schulz.
Uso y difusión sin consentimiento
La polémica surgió a raíz de una tarjeta de felicitación digital navideña. En ella, la agencia federal «utilizó sin permiso» la versión que realizó el pianista Vince Guaraldi del villancico O Tannenbaum, incluido en el clásico navideño A Charlie Brown Christmas de 1965, informa Reuters, que ha tenido acceso a la demanda. Además, la «difundió durante semanas» en distintas redes sociales, señala The Independent. Marc Jacobson, representante legal de la productora, ha asegurado que la gota que colmó el vaso fue la falta de interés del Gobierno por resolver la infracción a pesar de las reiteradas cartas de reclamación enviadas.
Frenar la explotación comercial
Jacobson ha dejado claro en un comunicado oficial distribuido por la agencia The Associated Press (AP) que el objetivo de la denuncia es frenar la explotación descontrolada de su catálogo en internet. LMFP «ya no tolerará que se utilice su propiedad sin licencia», ha manifestado. El abogado defiende que esta acción «no tiene que ver con la política», sino con el derecho a controlar las obras protegidas.
El gobierno estadounidense ha utilizado música que está disponible para el uso de particulares en las aplicaciones de Meta (Facebook, Instagram y WhatsApp) y las ha convertido en una «pieza promocional» y eso es inadmisible para la productora, recoge The New York Times (NYT). La reacción desde los despachos gubernamentales ha sido rápida, pero esquiva. Los portavoces de la cartera de Interior se han limitado a seguir el protocolo habitual de la Administración estadounidense indicando que no emiten comentarios sobre litigios en curso.
Ofensiva contra empresas privadas
Pero la ofensiva de la productora no se limita al ámbito público. El mismo día que denunció a la administración en Washington, LMFP demandó también, por separado, en tribunales federales de Nueva York a tres empresas privadas por el uso indebido de las célebres composiciones de Guaraldi: la firma de accesorios de moda Buckle-Down, la casa de subastas Heritage Auctions y la compañía de videojuegos GameMill.
Se da circunstancia de que en el caso de GameMill, aunque había obtenido permiso para el uso de los personajes de Peanuts en su videojuego, no contaba con la licencia musical. La demanda alega que la banda sonora incluye música de fondo «sustancialmente similar» a Linus and Lucy y Skating, dos de las piezas más reconocibles de Guaraldi, señala Music Business Worldwide (MBW).
Patrimonio musical millonario
El legado que está en juego tiene un peso considerable en la cultura popular estadounidense, por lo que trasciende la simple disputa comercial. La música compuesta por el pianista de jazz para los especiales televisivos de Peanuts y, en especial para el clásico A Charlie Brown Christmas ha vendido más de «cinco millones de copias» en el país, indica Reuters. De aquí que se haya convertido en un caso de referencia en la ola de litigios que se está produciendo por el uso no autorizado de música en contenidos digitales, un terreno donde gigantes como Warner Music y Sony Music ya han emprendido acciones similares contras marcas y universidades.
En todo caso, cabe destacar que Peanuts Worldwide, empresa propietaria de los derechos sobre Cahrlie Brown, Snoopy y los demás personajes, que fue adquirida recientemente por Sony, no participa en ninguna de las cuatro demandas, según MBW.
Fuentes: Reuters, The Independent, AP, NYT, MBW.

