Una jueza federal de Estados Unidos ha desestimado la demanda contra la superestrella del pop por una supuesta violación de los derechos de autor. El caso, tachado desde el primer momento como «absurdo» por la defensa de Taylor Swift, fue presentado por una escritora de Florida, que aseguraba que la cantante empleó fragmentos de sus poemas autopublicados en las letras de más de una docena de canciones.
La demandante ya ha anunciado que apelará la decisión, pese a que el fallo desestima la demanda con carácter definitivo, lo que impedirá a la escritora volver a reclamar a la artista en los juzgados. La buena noticia judicial para la célebre cantante llegó tres días después de su boda con el jugador de fútbol americano Travis Kelce.
Nueva acusación desestimada
Detrás de la demanda está la poeta Kimberly Marasco, que publica sus libros de forma independiente y que en 2024 inició una cruzada legal contra Taylor Swift con el argumento de que la intérprete había robado partes de sus poemas para las letras de varios temas de sus álbumes Lover, Evermore, Midnights o The Tortured Poets Department, publicados entre 2019 y 2024.
Sin embargo, la jueza del Distrito Sur de Florida, Aileen Cannon, ha sentenciado que «la demandante no ha alegado de manera convincente la existencia de plagio», recoge Variety, ya que no es posible reclamar por «ideas básicas» u «observaciones comunes».
Según Cannon, las únicas semejanzas entre ambas obras eran palabras genéricas, «metáforas omnipresentes» o conceptos básicos como el de gaslighting («luz de gas», referido a una manipulación emocional), «precisamente el tipo de material que la ley de derechos de autor no protege» y, por tanto, no pueden ser objeto de infracción, publica Billboard.
Las ideas no son objeto de protección
La primera demanda fue desestimada en septiembre de 2025, si bien dos meses después Marasco interpuso una nueva reclamación con acusaciones parecidas. Los abogados de Swift exigieron entonces liquidar el pleito de modo definitivo, al considerar que se trataba de una «demanda frívola y acosadora» contra la artista y que las alegaciones eran «al igual que las anteriores, absurdas y carentes de fundamento legal».
Un punto de vista que coincide con el reciente fallo de la jueza, para quien el empleo de palabras como «tears» (lágrimas), «fire» (fuego), «rain» (lluvia) o de expresiones como «flesh and blood» (carne y hueso) o «it’s time to go» (hora de irse) no constituyen ninguna infracción ni son «objeto de protección» exclusiva según la legislación de derechos de autor. «Ninguna de las 12 alegaciones de la demandante identifica ninguna expresión protegida», concluye Cannon.
Demanda «indiscriminada», según la jueza
La jueza también reprocha que la demandante debía demostrar que los acusados habían tenido acceso previo a sus poemas y que estos eran lo «sustancialmente similares» como para que un observador los reconozca en la supuesta copia.
Por otro lado, el fallo considera que se trata de una demanda «indiscriminada», al referirse el escrito a todos los demandados –la propia artista Taylor Swift, el compositor Aaron Dessner, el sello Republic Records y su empresa matriz, Universal Music Group– de forma colectiva, pese a que cada uno desempeña un papel distinto, añade Variety.
Una apelación «improbable»
Finalmente, Billboard ha informado de que Marasco presentó un escrito de apelación «en menos de 48 horas» desde el fallo, si bien la publicación considera que es «extremadamente improbable» su aceptación, por lo que todo parece indicar que se pondrá punto final a la demanda, a favor de Swift y sin haberse llegado a juicio.
Fuentes: Billboard, Variety.

