México se prepara para una decisión que puede cambiar el destino de una de sus mayores riquezas artísticas. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) tendrá la última palabra sobre la posibilidad de que las obras de Frida Kahlo pertenecientes a particulares puedan trasladarse fuera de México de forma definitiva. El asunto ha llegado al alto tribunal por mayoría de ocho votos y la resolución sentará un precedente para todo el patrimonio artístico nacional.
Solicitud de exportación permanente
El conflicto se activó cuando el banco Ve por Más, fiduciario del fideicomiso propietario desde 2019 del óleo Autorretrato con medallón (1948), solicitó autorización para exportarlo de manera permanente. El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) rechazó la petición al amparo del decreto firmado en 1984 por el entonces presidente Miguel de la Madrid, que declaró monumento artístico toda la producción de la artista, incluidas las «pinturas de caballete, obra gráfica y documentos», recoge Animal Político. La norma impide la salida definitiva del país de estas obras, aunque deja la puerta abierta a permisos temporales bajo supervisión del instituto.
Alcance del decreto de 1984
El rechazo llevó a la entidad financiera a presentar un amparo. Ahora, la SCJN analizará si el artículo 6 del decreto presidencial excede las facultades del Ejecutivo «más allá de lo previsto» en el artículo 16 de la Ley Federal sobre Monumentos, que sí contempla la exportación de piezas privadas con autorización administrativa, informa Infobae. El ministro Giovanni Azael Figueroa defendió que el máximo tribunal estudiara el asunto al enfrentar «el derecho a la cultura con el derecho de propiedad» y tratarse de una cuestión que merece interpretación constitucional, señala El Universal.
La Colección Gelman enciende el debate
Aunque el litigio se centra en un único cuadro, la controversia coincide con la «cesión al Banco Santander de una parte de la Colección Gelman», reunida en los años cuarenta por el matrimonio Jacques y Natasha Gelman y hoy en poder de la familia Zambrano, indica El País. El conjunto, que incluye once obras de Frida Kahlo, se exhibirá el próximo 8 de septiembre en la inauguración de un nuevo centro cultural de la entidad en Santander. La firma del convenio ha desatado las alarmas en el sector cultural, que pide claridad sobre «los plazos del acuerdo» y, en especial, sobre «el papel del INBAL», según este mismo medio.
El Gobierno defiende el patrimonio
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel, ha insistido en que ambos casos son diferentes. En declaraciones recogidas por EFE, explica que la Colección Gelman «va y regresa» porque se trata de un préstamo temporal, mientras que el litigio del Autorretrato con medallón afecta a una solicitud de «exportación definitiva». La responsable cultural insistió en que la vocación del Ejecutivo es la «protección del patrimonio» y en este criterio se basa la negativa del INBAL.
La propia presidenta, Claudia Sheinbaum, se ha visto obligada a intervenir para «garantizar» el retorno de la Colección Gelman tras su exhibición temporal en España para rebajar la preocupación surgida por el préstamo internacional, explica la agencia.
Precedente para el arte mexicano
El debate ha despertado gran interés entre los especialistas, las instituciones culturales y los propietarios de las obras de arte. Por un lado, los que defienden la prohibición aseguran que la salida definitiva de la obra supondría una «pérdida irreparable» para el país. Por otro, algunos juristas consideran que la limitación de su salida puede afectar de manera «desproporcionada» a los derechos de los propietarios privados.
Así, la decisión que adopte la Suprema Corte determinará el destino del Autorretrato con medallón, pero también «fijará un criterio» para futuras controversias sobre obras de alto valor artístico conservadas en «manos privadas», indica Clarín.
Fuentes: Animal Político, Infobae, El Universal, El País, EFE, Clarín.

