Erik Oz, profesor, divulgador musical y consultor de comunicación, y Lorena Montón, periodista y escritora especializada en cultura fan, son los autores del libro Rock & Arte y Estética, publicado por Redbook Ediciones, un exhaustivo recorrido musical por ocho décadas que enfatiza cómo moda y música han sido tradicionalmente mucho más que una tendencia: un grito de libertad. Los autores entrelazan sociología, estética e historia para revelar cómo los diferentes movimientos y tribus urbanas conquistaron las pasarelas y las listas de éxito con su estética y sus gustos musicales.
Mitomanía
Erik: Ya no hay Stones, no hay Queen, no hay U2, pero ellos son piezas que existieron en un momento muy particular, en los años 70 y 80, pero ya en los 90 empezaban a decaer, ahora hay otras cosas. El público ha cambiado, la forma de consumir música es diferente, pero el público no está demandando ahora a estos artistas de estadio, pero a cambio tenemos a Taylor Swift, tenemos fenómenos como el K-pop.
El ritual
Lorena: Se ha perdido ese ritual que además era muy importante, no solo a la hora de escuchar la música y de sentirla, sino de crear ese nexo emocional con la música, con las canciones, con los artistas. La accesibilidad hace que se pierda valor y que, al perderse valor, como la cosa es tan fácil de tener, no conectas. Entonces, ¿cómo se va a construir una relación fidedigna, leal, que dure en el tiempo con algo que es efímero, que pasa así de rápido? Todo ese ritual era muy necesario.
Disrupción
Erik: A los artistas ahora se les está reclamando ser políticos constantemente, aunque su discurso artístico no sea político. Esto está generando que a veces tengamos artistas politizados de forma algo forzada, a los que no nos los creemos o que no son realistas. Y creo que esto está siendo un problema de identidad en muchos casos. Todos los artistas se están posicionando y se lo estamos exigiendo. En el caso de España, con los festivales de música vinculados al fondo KKR, se les está exigiendo a los artistas que se posicionen. Quizás antes los artistas lo hacían de una forma más genuina, sin que se lo exigiésemos, pero ahora el público tiene mucho más poder sobre el artista. Y le puedes exigir que, si quiere mantenerte como fan o como público, tiene que alinearse con su comunidad. Quizás ahora ha cambiado la forma de alinearse políticamente. Antes los fans nos alineábamos con el discurso de U2 y ahora es U2 el que se tiene que alinear al discurso del fan.
Trascendencia
Lorena: A mí, que me gustan mucho el funk y el soul, pues tengo que mencionar, evidentemente, a Stevie Wonder, que sigue vivo, claro. Me encantaría poder hablar de Prince, me encantaría poder hablar de Michael Jackson, de Whitney Houston, porque para mí vocalmente nunca va a haber alguien que cante así, pero no están. Con lo cual, Stevie Wonder tiene una trayectoria larguísima, ha pasado por diferentes etapas y creo que es alguien que ha hecho mucho por ensalzar todos los sonidos de la comunidad afroamericana y convertirlos en mainstream. Y luego, por otra parte, creo que también hay que reivindicar un poquito la figura de Elton John, creo que es un gran compositor, ha sido pieza clave en muchos momentos de la cultura pop y es un símbolo de Gran Bretaña, es un hombre que ha conquistado no solo el mercado europeo, sino el de todo el mundo.
Futuros clásicos
Erik: Yo creo que dentro de unos años miraremos atrás y nos arrepentiremos de no habernos tomado un poco más en serio a Dua Lipa, porque es una artista que lleva muy pocos años en activo y ya ha conseguido mucho, ha madurado muchísimo en su discurso, en su fuerza vocal, en sus directos. No podemos olvidar que su colaboración con Elton John durante la pandemia fue la canción más escuchada en Spotify durante más de un año dentro del dance y la música EDM. Cada día se escucha esa canción 800.000 veces en Spotify. Ha sido la única artista de su generación que está consiguiendo este tipo de hitos. Ha llenado el Palau Sant Jordi en Barcelona habiendo actuado el día anterior o al día siguiente en el Primavera Sound. Está consiguiendo muchísimas cosas y creo que dentro de unos años será una de las artistas más grandes que haya en el panorama musical. Se podrá comparar con Madonna y pasará por delante de Lady Gaga. Esa es mi predicción futurista.
Disco de cabecera
Lorena: Yo soy muy fan de George Michael, me gusta mucho no solo su música y su estética, evidentemente he crecido enamorada de este señor, sino el discurso que ha ido construyendo a lo largo de los años. A pesar de que murió joven y podría haber hecho mucho más, creo que cada vez que daba un paso a nivel artístico estaba hablando de algo. Para mí, el disco clave es Older, que es un disco que saca en el año 96, él tenía 33-34 años, pero se le llama el disco de su madurez. Y ahí hay una canción, aparte de Jesus to a Child, que es preciosa y se la dedica a su pareja que había muerto hace unos años de sida, Fast Love. Es una canción con un ritmo que a mí me sube el ánimo y además está hablando de amor líquido, de irte con uno, lo que hoy en día serían las aplicaciones de ligoteo.
Inteligencia artificial
Erik: No me da miedo la inteligencia artificial dentro del uso de una IA generativa. No creo que sin las ideas de una persona detrás, de la persona creativa, sea peligrosa. Creo que es una muy buena herramienta técnica, va a optimizar muchísimos procesos de trabajo, trabajos que antes hacíamos en tres sesiones o tres jornadas, como la edición de una canción, su producción, puede mejorar sus tiempos de producción. Para mí el gran problema es la falta de regulación. Siempre regulamos tarde y siempre regulamos a posteriori, cuando ya es tarde, cuando no podemos anticiparnos a lo que va a ocurrir.
Derechos de autor
Erik: Spotify paga una miseria por escucha en concepto de royalties. Una gran parte se la lleva la discográfica, los intérpretes están desprotegidos, los autores están un poco más protegidos. En el caso de España, la legislación de propiedad intelectual es tan antigua que no refleja ninguna realidad a día de hoy. Aquí hay una responsabilidad compartida.

