Millones de aficionados se sientan estos días delante de la televisión para ver los partidos del Mundial de Fútbol que se celebra en EE. UU., México y Canadá, lo que ha generado dudas sobre la legalidad de que bares, cafeterías, restaurantes y otros negocios abiertos al público puedan retransmitir los encuentros para su clientela.
Tanto el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) como la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) ya han advertido de que la emisión con fines comerciales debe atenerse escrupulosamente a la legislación, y que bares y restaurantes pueden enfrentarse a multas de hasta 29 millones de pesos si incumplen las disposiciones de propiedad intelectual, o si se utilizan marcas registradas por la organización del torneo, recoge Infobae. Estos avisos forman parte de las medidas de la FIFA para proteger las más de 340 marcas registradas para la cita mundialista, que arrancó el pasado 11 de julio.
Qué se considera una retransmisión comercial
Como propietaria de los derechos de emisión, la FIFA considera que una retransmisión pública de los partidos es comercial si quien la emite lo hace con fines lucrativos, esto es, cobrando entrada a la clientela, usando logotipos, mascotas o imágenes oficiales sin permiso, obteniendo cualquier tipo de beneficio ilícito o empleando enlaces piratas.
Así, los negocios que quieran retransmitir los partidos deben contar con licencia y contratar con las empresas autorizadas por la FIFA, ya que «los servicios de streaming son de uso particular», avisa el organismo mexicano. Por su parte, el IMPI también ha incidido en que los negocios que quieran transmitir los encuentros deben contar con una señal autorizada para uso comercial, distinta de cuentas personales de streaming o residenciales por cable, sigue El Economista.
Sin inspecciones aleatorias ni cierres
El IMPI ha explicado que tiene competencia para imponer sanciones a aquellos locales comerciales que retransmitan el Mundial sin autorización. En los últimos días algunos medios han señalado que entre las medidas en caso de incumplimiento también se contemplaba el cierre del establecimiento infractor hasta 90 días, añade Infobae. No obstante, el instituto mexicano ha salido al paso para aclarar que «no realizará clausuras de establecimientos ni llevará a cabo revisiones de manera aleatoria».
En un comunicado, el organismo también ha precisado que las inspecciones se llevarán a cabo «únicamente a petición de parte, es decir, cuando los titulares de los derechos solicitan la intervención de la autoridad ante posibles infracciones».
Postura de los comerciantes y la presidencia
Tras la amenaza de sanciones, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo ha solicitado a los titulares de los derechos de transmisión y a los proveedores autorizados paquetes comerciales y licencias a precios accesibles para los pequeños y medianos negocios, especialmente los familiares.
Cuestionada sobre la polémica, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, se ha mostrado partidaria de que «cuando juegue la selección haya toda la posibilidad de verla en cualquier lugar», añade El Economista.
Los bloqueos de enlaces ilegales ya han comenzado
Por otra parte, desde que comenzó el torneo las autoridades mexicanas han reforzado sus labores de vigilancia para identificar posibles infracciones vinculadas con la propiedad intelectual, y ya se han conocido las primeras acciones.
Así, el pasado lunes el IMPI anunciaba que ha promovido la suspensión y el bloqueo de 57 direcciones URL empleadas para la retransmisión ilegal de partidos del Mundial, en una intervención coordinada con los proveedores de servicios de Internet, según publica 24 Horas.
Fuentes: Infobae, El Economista, 24 Horas, IMPI.

