El artista puertorriqueño deberá probar que no vulneró los derechos de autor con uno de sus grandes éxitos lanzados en 2014, después de que un tribunal federal de apelación haya reactivado una antigua demanda contra él. El caso arrancó hace 12 años, cuando el compositor Adrián Cortés-Ramos acusó al célebre cantante de haber plagiado un tema suyo para la canción Vida, estrenada con motivo del Mundial de Fútbol disputado en Brasil.
Un concurso de la FIFA, origen del caso
La composición llegó a ocupar el quinto puesto en la lista Hot Latin Songs durante el torneo futbolístico, aunque desde entonces supuso un problema legal para Ricky Martin. Un pleito que, no obstante, parecía ya resuelto hasta estos días, cuando el tribunal de apelaciones ha decidido revocar el fallo previo de una instancia inferior y resucitar la demanda de Cortés-Ramos, quien asegura que Martin habría sustraído elementos sustanciales de una composición suya para la canción, publica Billboard.
La historia del pleito, ya uno de los más largos sobre propiedad intelectual en la industria musical, arrancó con un concurso organizado por la FIFA y Sony Music en el que se animaba a compositores a participar enviando canciones. La ganadora sería interpretada por Ricky Martin para el álbum oficial del Mundial 2014. Miles de artistas se presentaron al concurso, entre ellos Cortés-Ramos, aunque su tema no resultó elegido.
Demandas contra Sony y Ricky Martin
La canción ganadora resultaba, según el compositor, lo suficientemente parecida como para vulnerar sus derechos, por lo que decidió demandar a Sony y a Elijah King –autor del tema triunfador– por fraude y robo, publica El Universal. El caso fue, no obstante, desestimado en 2015, al considerar el juez que, al inscribirse en el concurso, los participantes aceptaban resolver sus disputas por la autoría mediante un arbitraje privado.
Aquel primer revés judicial no arredró al compositor, que al año siguiente emprendió acciones directamente contra Ricky Martin, al que exigía el pago de 10 millones de dólares por infringir su propiedad intelectual. En 2020, el demandante logró un fallo que le permitía mantener viva la acusación. Desde entonces, el caso transcurrió por un periplo judicial de apelaciones y «nuevas versiones» de la demanda, hasta que, en 2024, un juez federal resolvió el pleito mediante un «fallo sumario» que zanjaba el caso a favor de Martin sin llegar a celebrarse el juicio.
Por qué se reactiva ahora el caso
Aquello parecía el punto final del litigio, hasta el dictamen anunciado hace unos días por un panel de tres jueces del Tribunal del Primer Circuito. La nueva resolución reactiva el caso con el argumento de que el primer fallo se tomó «de forma prematura» y sin dar al demandante una oportunidad «plena y justa» en el discovery, una fase similar a la de instrucción en la que ambas partes aportan e intercambian pruebas antes del juicio.
«Anulamos y devolvemos el caso para que continúe el litigio, una vez más», explica la jueza Rogeriee Thompson, en una resolución de 41 páginas en la que aclara que se abre «otro capítulo en la búsqueda perpetua» de Cortés-Ramos «por la justicia tradicional en materia de derechos de autor». Además, califica el caso como la «batalla de David contra Goliat por los derechos de autor» y recuerda que se trata del quinto recurso de apelación en más de una década, «repartidos en tres casos distintos», añade Billboard.
Qué pasará a partir de ahora
El nuevo fallo no se pronuncia sobre si existió o no vulneración de los derechos de autor, sino que se ciñe a devolver el caso a una instancia inferior para que las partes continúen presentando documentación, testimonios y pruebas, explica El Imparcial. Una vez concluido el discovery, el juez deberá analizar nuevamente si existe material suficiente para abrir juicio oral o bien emitir una nueva resolución.
Fuentes: Billboard, El Universal, El Imparcial.

