Las voces de Peppa Pig protagonizan una nueva disputa sobre inteligencia artificial (IA) y derechos de los menores. Hasbro, una de las mayores compañías de juguetes y entretenimiento del mundo, se encuentra en el ojo del huracán tras salir a la luz que está solicitando a los actores que dan vida a los personajes de la célebre serie británica la cesión de los derechos de sus voces para clonarlas con IA. La noticia, adelantada en exclusiva por Deadline, ha encendido una alarma que sobrevolaba hace tiempo la industria del doblaje infantil, donde este tipo de condiciones aparece cada vez con más «frecuencia» en proyectos de cine y televisión.
Cláusula con vigencia permanente
Lo más llamativo del caso es el alcance de la cláusula, según este mismo medio. En la práctica, otorgaría a la multinacional estadounidense la potestad de clonar la voz de un menor para utilizarla en cualquier pieza publicitaria o comercial vinculada a la franquicia «por tiempo indefinido». La respuesta ha sido inmediata y ha llegado de la mano de la Asociación de Agentes de Jóvenes Artistas (AYPA), organización del Reino Unido que ha lanzado una carta abierta «condenando» estos actos y exigiendo «prácticas responsables» a la industria, informa EFE.
Carta respaldada por el sector
De momento, ya han firmado esta misiva pública cerca de 2.000 profesionales, entre actores, agentes, profesores de interpretación e, incluso, familiares, en la que sin citar a Peppa Pig ni a Hasbro alude al estudio propietario de una «franquicia infantil internacional» con una «longeva serie de televisión animada». El manifiesto no deja lugar a dudas sobre la postura del colectivo firmante, que reclama que la voz de un niño no se puede convertir en un «activo comercial permanente» hasta que no tenga «capacidad legal y personal» para decidir por sí mismo.
La respuesta del estudio internacional
La reacción de la multinacional del entretenimiento ante la ola de críticas tampoco se ha hecho esperar, aunque sí ha sorprendido. Hasbro ni ha negado, ni confirmado los hechos, se ha limitado a señalar que no comentaría «negociaciones contractuales concretas» y que la «protección» de los menores intérpretes forma parte de «su esencia», recoge Variety. También ha hecho hincapié en su «compromiso» para abordar todo lo relacionado con esta tecnología de manera «responsable y transparente», apunta Euronews.
Petición de cláusula «no IA» obligatoria
Pero la controversia lejos de aplacarse ha ido a más. Los agentes asociados en AYPA han pedido a los estudios y los productores que las denominadas cláusulas «no IA» sean un requisito obligatorio para cualquier contrato que implique a menores de edad. El propósito es prohibir de manera explícita que los grandes estudios utilicen la IA para «capturar, clonar, entrenar o reutilizar la voz de un menor», señala una segunda información de Deadline.
Este debate se produce en un momento en el que se discute a nivel internacional sobre el uso de la IA en el sector del entretenimiento y en el que se exige mayor regulación de esta tecnología. Los sindicatos y asociaciones de intérpretes reclaman salvaguardas para garantizar que las voces y las imágenes de los actores no se reutilicen sin el consentimiento ni la compensación adecuada.
Precedente de voz sintética
La polémica también se ha visto alimentada por los pasos previos que ha dado Hasbro en el ámbito de la voz artificial de sus personajes. El pasado junio, el estudio de IA de la compañía y la firma ElevenLabs realizaron una demostración pública con una representación sintética de la voz de la famosa cerdita Peppa Pig. En esta ocasión, la multinacional aseguró que la voz utilizada contaba con «autorización» y los «permisos» correspondientes para este fin concreto, indica El País. Sin embargo, el episodio ha servido para reforzar la preocupación del sector del doblaje sobre la posibilidad de que la tecnología pueda reproducir voces infantiles sin la intervención directa de los intérpretes originales.
Así, el caso de Peppa Pig ha visibilizado los temores de los profesionales del doblaje al poner sobre la mesa los retos que plantea la IA para proteger los derechos de los menores en el ámbito creativo y audiovisual.
Fuentes: Deadline, EFE, Variety, Euronews, El País.

