La disputa legal por derechos de autor que se libra entre Midjourney y varios estudios de Hollywood ha dado un vuelco inesperado al abrir un nuevo frente que busca dar protagonismo a la transparencia sobre el uso interno de la inteligencia artificial (IA). La startup especializada en generación de imágenes ha pedido a una corte federal de Estados Unidos que requiera a Disney, Universal y Warner Bros que entreguen los detalles sobre el uso que hacen de la IA generativa en sus actividades creativas y de producción.
El litigio arrancó hace más de un año
El conflicto arrancó en junio de 2025 con la demanda por infracción de copyright de Disney y Universal por permitir que sus usuarios generasen imágenes de personajes icónicos como Yoda, Shrek o Darth Vader sin autorización. Tres meses después, Warner Bros se unió a la causa sumando personajes de la talla de Batman y Superman. Desde un primer momento, la tecnológica ha basado su defensa en la doctrina estadounidense del «fair use» (uso legítimo), un principio legal que ampara la utilización limitada de material protegido sin autorización previa.
El fallo que encendió la mecha
El giro procesal actual, destapado por Variety, se ha producido a raíz de la reciente decisión de un juez de primera instancia de restringir la documentación que los estudios deben aportar. El magistrado limitó estos archivos a los generados por herramientas de IA que dieran lugar a vídeos e imágenes «dirigidas al consumidor», dejando fuera del intercambio de pruebas cualquier uso interno. Para Midjourney, este criterio permite a los estudios «seleccionar la información» que refuerza su propia versión, mientras le priva a los demandados el acceso a pruebas que «respaldarían su defensa», señala TechCrunch.
Las exigencias de Midjourney
Así, en la apelación presentada el 4 de julio, los abogados de la tecnológica solicitan a un juez federal la «revocación» del fallo. Midjourney exige que el tribunal obligue a los gigantes del cine a entregar sus «planes de negocio» relativos a la IA, «informes» de investigación, las «bases de datos» que utilizan para entrenar sus modelos y hasta las «presentaciones» que manejan en sus consejos de administración, informa Variety.
Bobby Ghajar, que encabeza el equipo legal de la startup, defiende que esta información podría sacar a la luz hasta qué punto la IA ya forma parte de las rutinas de trabajo de la industria audiovisual. Ghajar ha asegurado que si se demuestra que los estudios están «desarrollando sus propios modelos» para idear contenidos de cine y televisión o diseñar guiones gráficos, quedaría en evidencia que el «entrenamiento de la IA con material protegido» es una «práctica habitual» en el sector, recoge ComingSoon.net.
La réplica de los estudios
Los representantes legales de los gigantes del cine, capitaneados por David Singer, han calificado la maniobra de Midjourney como una «expedición de pesca» judicial sin fundamento real para desviar la atención del verdadero foco del litigio, apunta Gagadget. Asimismo, Singer insiste en que los estudios no pretenden «prohibir» el desarrollo de la IA, ni «cerrar» el negocio de su rival, tan solo quieren «frenar el uso y distribución no autorizada» de sus propiedades intelectuales, indica este medio digital.
Un precedente para el futuro digital
Con independencia del pulso que mantienen las compañías, la resolución del tribunal se espera con expectación entre los desarrolladores tecnológicos y en el ámbito empresarial. El veredicto podría convertirse en una referencia para futuros litigios sobre derechos de autor e IA, en un momento en el que la justicia estadounidense aún no ha fijado un criterio uniforme sobre la información que puede exigirse a las partes.
En este sentido, como destaca Infobae, la apelación de la startup ha dado en el clavo al forzar el debate sobre la necesidad de mayor «transparencia» por parte de las grandes productoras a la hora de desarrollar y adoptar herramientas de IA. Por su parte, Gagadget señala que este caso se «sigue de cerca en España» como referente para la aplicación del Reglamento Europeo de IA, cuyas obligaciones de transparencia entran en vigor el próximo agosto.
Fuentes: Variety, TechCrunch, ComingSoon.net, Gagadget, Infobae.

