Las hermandades y cofradías tendrán que abonar a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por los derechos de autor de las marchas que toquen las bandas durante las procesiones y otros actos sacramentales de la Semana Santa.
El Ministerio de Cultura ya ha dado el visto bueno a una tarifa del 7% del presupuesto dedicado a contratar a las formaciones musicales, según ha indicado el director territorial de la SGAE en Andalucía, Lucas Chaves, que confía en que la medida entre en vigor en 2027. La tarifa afecta tanto a bandas y agrupaciones musicales como a formaciones de cornetas y tambores y de música de capilla.
Una reclamación de los autores
Chaves ha argumentado la necesidad de la medida como una forma de «visibilizar y dar el lugar que corresponde» a los autores de la música de las procesiones, así como para diferenciar «entre el que ejecuta la música» y quien la crea, recoge ABC. «No cobramos a la banda», añade.
El directivo de la SGAE también ha explicado que han sido «los propios autores» quienes solicitaron «darle forma» a esa reclamación, lo que desembocó en la creación de una asociación de compositores denominada Musapro.
Tarifa sobre el repertorio de la banda
Durante los próximos meses la SGAE se reunirá con consejos y federaciones de las hermandades y cofradías, ayuntamientos y demás entidades para informar sobre el procedimiento que deberán llevar a cabo para los pagos, señala COPE.
Entre los aspectos ya decididos figura que la tarifa se cobrará a las hermandades o a las entidades encargadas de contratar a la formación musical, o que, además de por las procesiones, también se abonará un porcentaje por «los conciertos y certámenes» de las bandas.
Por otro lado, la cifra a pagar se calculará por el repertorio completo que se ponga a disposición de la hermandad, independientemente de si durante los actos suenan todos los temas o si se repite alguno varias veces, recoge Andalucía Información.
Las obras en dominio público, exentas
Las hermandades estarán exentas de realizar pago alguno en el caso de que empleen únicamente marchas que hayan pasado a dominio público, por haberse cumplido 70 años desde la muerte del compositor, como puede ser el caso de los temas de Font, López Farfán o Beigbeder.
No obstante, Chaves recalca que «no hay tantas marchas exentas de derechos» y que «la gran mayoría de las que se tocan son relativamente recientes». A esto hay que añadir que muchas de las composiciones antiguas que se interpretan en la actualidad han sufrido arreglos y adaptaciones de la versión original, generando una nueva versión que sí es susceptible de protección por derechos de autor.
Por otro lado, en los casos en que el autor haya cedido los derechos a la hermandad o cofradía a la que dedicó la composición, serán estas las que perciban los derechos de autor correspondientes.
Un caso distinto al de las Fallas
El mecanismo de pago de las hermandades de Semana Santa contrasta con el de las Fallas y los actos de celebración de las fiestas patronales valencianas. En este caso, las comisiones falleras no pagan por los derechos de autor por el uso de música durante los festejos, ya que ese importe lo abona la Junta Central Fallera (JCF), gracias a un acuerdo de colaboración firmado el pasado febrero entre esta y la SGAE, según una nota del Ayuntamiento valenciano.
Dicho convenio garantiza que no sean las comisiones sino este organismo dependiente del Consistorio quien sufrague dicha tarifa por el empleo del repertorio musical que gestiona la SGAE en actos oficiales y demás organizados por aquellas, como pasacalles, desfiles, verbenas o conciertos gratuitos.
Fuentes: ABC, Andalucía Información, COPE, Ayuntamiento de Valencia.

