About the work
Eres tú quien inspira mis días
entre luces de azares perfectos,
cuando el alba descorre sus velos
y mi corazón despierta
con tu nombre prendido en el pecho.
Eres tú,
esa música leve que llega
cuando callan los ecos del tiempo,
la caricia que roza mi aurora
y convierte el silencio
en un íntimo adagio de sueños.
No sé qué secreto del cielo
puso tu mirada en mi sendero,
ni qué estrella trazó nuestras huellas
sobre el mapa invisible del viento;
solo sé que llegaste
y desde entonces
mi mundo aprendió otro lenguaje,
otra forma de amar lo imperfecto.
A veces te pienso
y el rosicler se demora en mis versos,
mariposas azules revuelan
entre mis anhelos,
y una gota de rocío
parece guardar en su transparencia
todo aquello que callo
en mis horas de tantos desvelos.
Porque amarte
es caminar por la orilla del alma
sin temerle al vaivén de los sueños,
es descubrir que también los ocasos
pueden vestirse de cielo,
si una mano querida acompaña
la travesía secreta del tiempo.
Eres tú
mi quimera hecha latido,
mi alborada después del invierno,
la ambrosía que deja tu voz
cuando pronuncia mi nombre despacio
y el universo parece pequeño.
Y si la vida vuelve a barajar
sus caprichosos azares,
quiero encontrarte otra vez
en la misma esquina del viento,
con tu mirada buscándome intacta
y mis versos abiertos al cielo.
Entonces sabré
que ningún encuentro fue acaso,
que había un arcano escribiéndonos
mucho antes de nuestros deseos;
porque eres tú
quien inspira mis días
entre luces de azares perfectos,
y soy yo
quien dibuja entre letras
esa impronta de azul sortilegio.
Y si alguna vez la noche desordena los caminos del cielo, búscame allí donde la luna derrama su claridad sobre mis pensamientos, porque en ese lugar íntimo seguiré aguardándote con el alma encendida y los sueños aún despiertos. Hay presencias que no necesitan tocar la puerta para entrar; basta recordarlas para que todo vuelva a tener sentido, para que el silencio se llene de música y la distancia pierda su poder.
Contigo aprendí que amar no es solamente la algazara de dos corazones cuando se descubren, ni el júbilo de las manos que se encuentran, ni siquiera el estremecimiento de una mirada compartida. Amar también es permanecer en la memoria cuando la tarde se vuelve ausencia, es reconocer al otro aun cuando cambien las estaciones, cuando septiembre comienza a dorar las hojas y el viento aprende el lenguaje melancólico de los ocasos.
Aimée Granado Oreña ©️
Gota de Rocío Azul 💦
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No AI has been used in the creative process of this work
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Title Entre luces de azares perfectos
Eres tú quien inspira mis días
entre luces de azares perfectos,
cuando el alba descorre sus velos
y mi corazón despierta
con tu nombre prendido en el pecho.
Eres tú,
esa música leve que llega
cuando callan los ecos del tiempo,
la caricia que roza mi aurora
y convierte el silencio
en un íntimo adagio de sueños.
No sé qué secreto del cielo
puso tu mirada en mi sendero,
ni qué estrella trazó nuestras huellas
sobre el mapa invisible del viento;
solo sé que llegaste
y desde entonces
mi mundo aprendió otro lenguaje,
otra forma de amar lo imperfecto.
A veces te pienso
y el rosicler se demora en mis versos,
mariposas azules revuelan
entre mis anhelos,
y una gota de rocío
parece guardar en su transparencia
todo aquello que callo
en mis horas de tantos desvelos.
Porque amarte
es caminar por la orilla del alma
sin temerle al vaivén de los sueños,
es descubrir que también los ocasos
pueden vestirse de cielo,
si una mano querida acompaña
la travesía secreta del tiempo.
Eres tú
mi quimera hecha latido,
mi alborada después del invierno,
la ambrosía que deja tu voz
cuando pronuncia mi nombre despacio
y el universo parece pequeño.
Y si la vida vuelve a barajar
sus caprichosos azares,
quiero encontrarte otra vez
en la misma esquina del viento,
con tu mirada buscándome intacta
y mis versos abiertos al cielo.
Entonces sabré
que ningún encuentro fue acaso,
que había un arcano escribiéndonos
mucho antes de nuestros deseos;
porque eres tú
quien inspira mis días
entre luces de azares perfectos,
y soy yo
quien dibuja entre letras
esa impronta de azul sortilegio.
Y si alguna vez la noche desordena los caminos del cielo, búscame allí donde la luna derrama su claridad sobre mis pensamientos, porque en ese lugar íntimo seguiré aguardándote con el alma encendida y los sueños aún despiertos. Hay presencias que no necesitan tocar la puerta para entrar; basta recordarlas para que todo vuelva a tener sentido, para que el silencio se llene de música y la distancia pierda su poder.
Contigo aprendí que amar no es solamente la algazara de dos corazones cuando se descubren, ni el júbilo de las manos que se encuentran, ni siquiera el estremecimiento de una mirada compartida. Amar también es permanecer en la memoria cuando la tarde se vuelve ausencia, es reconocer al otro aun cuando cambien las estaciones, cuando septiembre comienza a dorar las hojas y el viento aprende el lenguaje melancólico de los ocasos.
Aimée Granado Oreña ©️
Gota de Rocío Azul 💦
Work type Literary: Other
Tags poesía, prosa poética
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2609146987138
Entry date Sep 14, 2026, 7:12 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Gota de Rocío Azul. Date Sep 14, 2026.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2609146987138-entre-luces-de-azares-perfectos