About the work
Hoy decido marcharme y no es huida
(Poesía libre)
Hoy decido marcharme, y no es huida:
es una despedida que se firma con el alma,
como quien apaga una lámpara
sabiendo que ya no alumbra nada
y deja que la sombra, por fin, se quede en casa.
Me llevo solo el eco de tu nombre,
disuelto en la garganta,
y una gota de rocío azul que guarda,
en su cristal minúsculo, la última mirada.
Me voy de puntillas, sin ruido y sin ventana,
como se va la niebla cuando el sol reclama
lo que la noche, por piedad, le presta a la madrugada.
No hay furia en este adiós, ni orgullo, ni fanfarria:
hay solo el peso dulce y triste de una lágrima
que no cae por dolor, sino porque ya no cabe en el alma.
Me marcho de la tristeza que aprendí a llamar certeza,
del amor que dormía en la costumbre y olvidó ser promesa,
de los relojes tibios que repiten, cada tarde, la misma espera.
No es que odie lo vivido: es que ya pesa
quedarme donde el eco de tu voz solo repite,
sin crecer, mi propia pena.
Hoy decido marcharme, no del todo perdida,
sino apenas más desnuda, más azul, más decidida,
buscando en otro cielo el mismo río,
un rincón donde mi nombre no sea sombra, sino nido.
Que el rocío me acompañe hasta el último latido,
que se cierre, tras de mí, la puerta del olvido;
y que este adiós, si duele, duela como algo vivido:
no como una herida, sino como un suspiro
que anuncia, en voz muy baja, que el alma sigue su camino.
Aimée Granado Oreña ©️
Gota de Rocío Azul 💦
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Title Hoy decido marcharme y no es huida
Hoy decido marcharme y no es huida
(Poesía libre)
Hoy decido marcharme, y no es huida:
es una despedida que se firma con el alma,
como quien apaga una lámpara
sabiendo que ya no alumbra nada
y deja que la sombra, por fin, se quede en casa.
Me llevo solo el eco de tu nombre,
disuelto en la garganta,
y una gota de rocío azul que guarda,
en su cristal minúsculo, la última mirada.
Me voy de puntillas, sin ruido y sin ventana,
como se va la niebla cuando el sol reclama
lo que la noche, por piedad, le presta a la madrugada.
No hay furia en este adiós, ni orgullo, ni fanfarria:
hay solo el peso dulce y triste de una lágrima
que no cae por dolor, sino porque ya no cabe en el alma.
Me marcho de la tristeza que aprendí a llamar certeza,
del amor que dormía en la costumbre y olvidó ser promesa,
de los relojes tibios que repiten, cada tarde, la misma espera.
No es que odie lo vivido: es que ya pesa
quedarme donde el eco de tu voz solo repite,
sin crecer, mi propia pena.
Hoy decido marcharme, no del todo perdida,
sino apenas más desnuda, más azul, más decidida,
buscando en otro cielo el mismo río,
un rincón donde mi nombre no sea sombra, sino nido.
Que el rocío me acompañe hasta el último latido,
que se cierre, tras de mí, la puerta del olvido;
y que este adiós, si duele, duela como algo vivido:
no como una herida, sino como un suspiro
que anuncia, en voz muy baja, que el alma sigue su camino.
Aimée Granado Oreña ©️
Gota de Rocío Azul 💦
Work type Literary: Other
Tags poesía
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2609086939808
Entry date Sep 8, 2026, 7:37 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Gota de Rocío Azul. Date Sep 8, 2026.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2609086939808-hoy-decido-marcharme-y-no-es-huida