Su música ha conquistado al jurado de los premios American Songwriter 2025. Rick Oli ha sido señalado por el radar de este medio especializado, reconocido por identificar talento musical más allá de los oropeles de otras galas de alfombra roja: «Espero que este reconocimiento abra las puertas a nuevas conexiones, proyectos y experiencias creativas», comenta desde Sao Paulo este autor que confía a Safe Creative la defensa de sus derechos de autor.
Rick Oli suma así un importante reconocimiento a su singular Templar Chant (o canto templario), como se ha bautizado a su fusión de música clásica con coros monacales, voces operísticas y acentos cinematográficos. Un sonido construido en un recorrido de largo autoaprendizaje desde que de niño observaba a su padre tocando la guitarra en Pernambuco (Brasil), donde vivió su infancia.
Oli lleva desde los 12 años experimentando como músico y compositor. Su destreza llevó a los profesores del conservatorio donde años después postuló a recomendarle continuar su andadura en solitario; en su opinión, el joven aspirante tenía poco que aprender: «Desde entonces, la composición y la producción musical han ocupado un lugar cada vez más central en mi vida y carrera».
Angels Praising Almighty God es la mejor composición instrumental de 2025 para American Songwriter: ¿cómo recibe esta distinción?
Recibí la noticia con gran alegría y emoción, especialmente porque era la primera vez que participaba en un concurso musical. En cierto modo, representa la validación de tantos años de dedicación y pasión, aunque, por supuesto, creo que la sensibilidad artística y la creatividad juegan también un papel importante en la decisión. Además de la felicidad personal, creo que este premio puede ampliar el alcance de mi trabajo y hacer que mi música llegue a nuevos públicos y profesionales en el ámbito audiovisual y musical.
El sonido Templar Chant es un grato descubrimiento, ¿adónde pretende llevar?
Es un estilo que desarrollé a partir de la influencia de elementos que siempre he admirado profundamente como la música clásica, la ópera y el canto gregoriano. Es una fusión entre grandeza orquestal, atmósfera sagrada y emoción cinematográfica. Intento crear una experiencia inmersiva, casi como un viaje sonoro. Mi intención es transportar al oyente a entornos como grandes catedrales o escenarios históricos llenos de emoción y contemplación.
Este sonido escapa al gusto, digamos, masivo: ¿hay vida (y mercado) para los autores que se alejan del mainstream?
Sí, creo que hay espacio y mercado para artistas que siguen caminos fuera de este circuito. A menudo, por miedo a la falta de popularidad, algunos músicos no invierten en estilos con los que realmente se identifican para seguir tendencias más comerciales. Pero cuando hay dedicación artística, coherencia y comunicación dirigidas al público adecuado, es posible construir una audiencia, incluso dentro de nichos menos convencionales. Confieso que incluso me sorprende el alcance de mis composiciones en plataformas digitales: ver a personas de diferentes lugares conectando con un estilo tan específico me motiva.
Como creador, es tentador seguir experimentando con este universo sonoro, pero al mismo tiempo, algunos autores llegan a sentirse prisioneros de sus descubrimientos: ¿es su caso?
Valoro mucho la autenticidad y creo que desarrollar tu propia identidad sonora es algo importante para un artista, ya que crea una conexión con el público. Templar Chant sigue siendo una parte muy importante de mi identidad y no tengo intención de abandonar este universo. Al mismo tiempo, me gusta la idea de evolucionar, experimentar con diferentes enfoques y seguir aprendiendo. El arte debe estar siempre en movimiento, de hecho, he actuado en directos de estilos muy diferentes, como flamenco, metal progresivo, frevo, baião, chorinho, pop y música de culto. Estas experiencias también contribuyeron a mi formación y a la forma en que veo la composición.
Cuida su presencia digital, ¿qué importancia da a esta conexión directa con los fans?
Mucha. Esta presencia digital no solo implica difusión, sino también la construcción de una identidad artística y de una relación con los oyentes a lo largo del tiempo. Es en las redes sociales donde el público se encuentra a diario, y donde los artistas independientes pueden llegar a personas de diferentes partes del mundo de una manera más democrática que en el pasado. Además, los algoritmos y las plataformas de streaming ayudan a conectar la música con audiencias con las que realmente sienten afinidad, permitiendo que obras de nicho también encuentren espacio y relevancia.
En Instagram, ha agradecido a Safe Creative su utilidad, ¿considera importante proteger la autoría de sus obras?
La creación de una obra artística requiere mucho estudio, tiempo, sensibilidad y dedicación. A menudo, el público solo ve el resultado final, pero este lleva gran parte de la identidad del artista. Veo la protección de los derechos de autor como algo fundamental, especialmente en el panorama digital actual, donde el contenido circula con mucha facilidad. Ser consciente de la importancia del registro es una forma de valorar el propio trabajo y también de preservar la seguridad de la creación en el futuro. Elegí Safe Creative porque encontré una estructura muy sólida en este sentido. Me gusta que utilicen tecnologías como la certificación temporal, los registros criptográficos y la validación blockchain, creando prueba técnica internacional de la autoría e integridad del trabajo. Esto aporta más tranquilidad a quienes viven de la creación artística y necesitan proteger su trabajo en serio.
¿Especialmente tras la irrupción de la inteligencia artificial generativa?
La IA ha llegado para quedarse, pero debería funcionar como una herramienta de apoyo y no como un sustituto de la creación humana. Personalmente, no utilizo la IA para componer porque veo la composición como un proceso profundamente humano, vinculado a la sensibilidad, la experiencia, la emoción y la identidad artística: son estos elementos los que hacen que una obra sea única y auténtica. Al mismo tiempo, creo que la IA puede ser útil en funciones complementarias, como organizar ideas, corregir, soporte técnico e incluso estrategias de difusión. Lo importante es la transparencia y el equilibrio en su uso, además de una regulación que proteja a los artistas y a sus derechos de autor de forma justa.
¿Cómo imagina la relación entre la IA y la creatividad humana en unos años?
No veo la IA como el fin del arte humano, la historia ya ha mostrado momentos parecidos antes. Cuando surgió la fotografía, muchos pintores temieron perder espacio, pero lo que ocurrió fue una transformación del arte. Surgieron nuevos estilos y nuevas formas de expresión, mientras que la pintura tradicional siguió siendo valorada precisamente por llevar técnica, personalidad y emoción humanas. Pienso que la música seguirá un camino similar en los próximos años. La tecnología continuará evolucionando, pero las obras creadas por personas seguirán teniendo un valor muy fuerte, quizá incluso mayor, por la autenticidad y la conexión emocional que consiguen transmitir.

