La artista más poderosa del mundo da un paso al frente ante la amenaza que representa la inteligencia artificial (IA). En un mundo donde los deepfakes y las imitaciones digitales avanzan sin control, Taylor Swift ha decidido registrar su voz e imagen como marca comercial para protegerse contra el uso indebido de la IA y contar con mecanismos de protección más amplios y específicos en caso de defensa legal. No es la primera en hacerlo. Matthew McConaughey tomó la iniciativa en enero de este año.
En espera de asignación
Swift ha presentado tres solicitudes de registro ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO): dos de ellas son clips de audio —Hey, it’s Taylor y Hey, it’s Taylor Swift— con los que se presenta en sus conciertos y en material promocional, y la tercera, una fotografía asociada a su figura pública. Se trata de una imagen icónica de su exitoso The Eras Tour en la que viste un body multicolor y botas con detalles plateados en una pose muy personal mientras sujeta una guitarra rosa. La estrella ha emprendido las acciones a través de su empresa de gestión de derechos, TAS Rights Management, ante la «creciente preocupación» de los artistas porque la IA «les robe la capacidad de controlar su voz e imagen», recoge Variety. Se han aprobado las tres y «están a la espera de ser asignadas a un abogado examinador», según The Associated Press (AP).
Fórmula fundamentada pero no probada
Josh Gerben, abogado especializado en propiedad intelectual, fue el primero en descubrir el movimiento de Swift y analizarlo en su bitácora. Considera que, si bien se trata de una fórmula «bien fundamentada», es un concepto que se desconoce hasta qué punto puede funcionar porque «aún no se ha probado en tribunales». En todo caso, aunque los derechos de autor y el derecho a la propia imagen protegen las grabaciones de los artistas y su apariencia física, «la IA ha roto este modelo» y los creadores están buscando la forma de defenderse. La realidad es que esta tecnología permite generar contenido nuevo imitando la voz de un artista sin necesidad de copiar una grabación existente, y el registro de grabaciones sonoras como marca podría servir para «protegerse ante este vacío legal» al tratarse de una vía para impugnar imitaciones «confusamente similares», lo que constituye un «criterio clave en el derecho de marcas», indica Gerben.
Obtención de medidas cautelares
Con respecto al registro de la imagen como un «elemento visual distintivo», el abogado apunta que podría proporcionar «argumentos adicionales» contra imágenes manipuladas de la artista u otras generadas con IA que evoquen su apariencia. Pero lo más importante es que permite reclamar en tribunales federales para obtener «medidas cautelares de emergencia» e, incluso, «recuperar daños y perjuicios» ocasionados por las propias empresas de IA.
Uso indebido continuo de su imagen
Detrás de esta acción de la superestrella del pop, están los innumerables incidentes que ha sufrido en los últimos años. Ha sido víctima de la viralización de imágenes explícitas generadas por IA, de apariciones falsas en plataformas digitales y de versiones creadas por IA de sus piezas musicales que se han colado entre las más escuchadas en plataformas musicales. Incluso, se llegó a utilizar su imagen en el pasado proceso electoral de Estados Unidos por parte del equipo de Donald Trump para escenificar su apoyo al entonces candidato sin consentimiento de la artista.
Sin embargo, expertos legales como Matthew Asbell no ven clara la efectividad de las medidas «salvo en circunstancias excepcionales» y en las que se vean implicadas las grabaciones sonoras y la propia imagen registradas o algo «muy similar», recoge The Hollywood Reporter (THR). Si logra resultados o no, solo lo podrá decir el tiempo. De momento, Swift apuesta por seguir manteniendo un control férreo en todo lo relativo a su carrera musical, desde sus grabaciones hasta el relato dirigido a sus fans. Hasta ahora ha registrado 50 marcas, según Rolling Stone, que están ligadas tanto a su «nombre y el título de sus álbumes como a letras clave de sus canciones».
Fuentes: Variety, AP, Blog Gerben IP, THR, Rolling Stone.

