About the work
https://valentina-lujan.es/L/ladentadur.pdf
Que tuvo ella, Brigidina, que como quien dice y literalmente sacarle de la boca justo en el momento en que degustaba él me da igual — le explicó Teresita — si ostras o una langosta o percebes, pero no chorizos de barbacoa porque, le explicó también, el tío Mauricio lo que solía perder era su cajita de rapé y que, además, además de que todos sus dientes eran suyos aunque, bueno, si, admitió, una muela era de oro, pero muy de al final y no se le veía, era muy exigente, y muy señor que, nunca, se habría avenido aunque tuviera que morirse de hambre, fíjate lo que te digo tan elegante con su sombrero canotier, a lo Maurice Chevalier, para que te hagas una idea a participar en una merienda tan del vulgo y tan campestre.
– Así que — concluyó — te ruego, por favor, que si con las prisas y tu poca experiencia no se te ha ocurrido mejor cosa que copiarme, y que no voy a enfadarme por ello porque quien no ha sido novata alguna vez, cojas esa dentadura y se la pongas u otro que, seguro, le quedará mejor.
– Ya, Teresita, pero a quién — Brigidina —, que no se me viene así al pronto a la cabeza nadie a quien ponérsela que no fuera, como hay gente tan pija que siempre quiere que se la vea perfecta, a enfadarse y, tú lo sabes, el tiempo se me echa encima porque las redacciones, ya lo advirtió la señorita, hay que presentarlas esta misma tarde.
– Pues, déjame pensar… ¡Un muerto! Un muerto que como está muerto no se va a enterar.
– Ya; pero es que, el cementerio, a mí como que…
– Pues… El padre de Pintado ¿te acuerdas?
– No sé quién es.
– Sí, mujer, aquel que tenía un ojo de cristal; tienes que acordarte… Inténtalo.
– Vale. Me acuerdo.
–¿Seguro? Mira que las mentiras tienen las patas muy cortas.
– Y la nariz muy larga. Me acuerdo muy bien.
– Pues, bueno; el padre.
– ¿Y qué le pasó?
– Que se ahogó pescando perlas en Tailandia.
– Pero, ¿las perlas se pescan?
– Ay, hija, no sé; y además qué más da.
Y la urgió a que le pusiera la dentadura y repasara los puntos y las comas, y los acentos que ya sabes que la Violeta es muy que la campana estaba a punto de tocar.
Pero que no volviese nunca más a copiarla, por favor, que es la última vez que te ayudo.
Papeles
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100% human created
Declaration Date:
Feb 25, 2024, 9:28 PM
Identification level:
Medium
Fictional content
Declaration Date:
Feb 25, 2024, 9:28 PM
Identification level:
Medium
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Title La dentadura postiza
https://valentina-lujan.es/L/ladentadur.pdf
Que tuvo ella, Brigidina, que como quien dice y literalmente sacarle de la boca justo en el momento en que degustaba él me da igual — le explicó Teresita — si ostras o una langosta o percebes, pero no chorizos de barbacoa porque, le explicó también, el tío Mauricio lo que solía perder era su cajita de rapé y que, además, además de que todos sus dientes eran suyos aunque, bueno, si, admitió, una muela era de oro, pero muy de al final y no se le veía, era muy exigente, y muy señor que, nunca, se habría avenido aunque tuviera que morirse de hambre, fíjate lo que te digo tan elegante con su sombrero canotier, a lo Maurice Chevalier, para que te hagas una idea a participar en una merienda tan del vulgo y tan campestre.
– Así que — concluyó — te ruego, por favor, que si con las prisas y tu poca experiencia no se te ha ocurrido mejor cosa que copiarme, y que no voy a enfadarme por ello porque quien no ha sido novata alguna vez, cojas esa dentadura y se la pongas u otro que, seguro, le quedará mejor.
– Ya, Teresita, pero a quién — Brigidina —, que no se me viene así al pronto a la cabeza nadie a quien ponérsela que no fuera, como hay gente tan pija que siempre quiere que se la vea perfecta, a enfadarse y, tú lo sabes, el tiempo se me echa encima porque las redacciones, ya lo advirtió la señorita, hay que presentarlas esta misma tarde.
– Pues, déjame pensar… ¡Un muerto! Un muerto que como está muerto no se va a enterar.
– Ya; pero es que, el cementerio, a mí como que…
– Pues… El padre de Pintado ¿te acuerdas?
– No sé quién es.
– Sí, mujer, aquel que tenía un ojo de cristal; tienes que acordarte… Inténtalo.
– Vale. Me acuerdo.
–¿Seguro? Mira que las mentiras tienen las patas muy cortas.
– Y la nariz muy larga. Me acuerdo muy bien.
– Pues, bueno; el padre.
– ¿Y qué le pasó?
– Que se ahogó pescando perlas en Tailandia.
– Pero, ¿las perlas se pescan?
– Ay, hija, no sé; y además qué más da.
Y la urgió a que le pusiera la dentadura y repasara los puntos y las comas, y los acentos que ya sabes que la Violeta es muy que la campana estaba a punto de tocar.
Pero que no volviese nunca más a copiarla, por favor, que es la última vez que te ayudo.
Papeles
Work type Literary: Other
Tags prosa, papeles
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2402257112327
Entry date Feb 25, 2024, 9:28 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Srailkt. Date Feb 25, 2024.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2402257112327-la-dentadura-postiza