About the work
http://valentina-lujan.es/alicia/lascosecompli.pdf
por causa no sabría yo muy bien precisar si porque, como se viene de relatar, el pequeño se vino o porque mi amigo perdiera la noción del tiempo y del espacio menos de lo que yo llevado de mi optimismo me había permitido suponer o, que sería una cuarta posibilidad, porque al su esposo comentar que de haber sabido (etc.) no habría importado que se dejara el mayor los deberes sin hacer, ella, Sonia (porque creo que si no me he trafulcado la puedo llamar Sonia hace ya mucho), le respondiese con mucha acritud “lo habrías sabido si prestaras más atención a tu familia y a tus hijos” o, que sería la quinta , porque los papeles no quedasen ilegibles
Continuará
...
Que sería una segunda posibilidad a tener en cuenta.
Puede que menos embargado ― que sería la tercera, y tal vez por causa de no estar tan enamorado de su novia como me hiciese creer la tarde del Retiro ― por sus propias preocupaciones de lo que yo imaginase.
Y última, aunque se me ocurran (que tampoco creo) otras diecisiete. Que con estas y por muy irresoluto y apocado que yo sea hay, y de sobra, para ir tirando.
Que creo, aun con dolor de mi alma, que siendo la que más fervientemente deseaba yo que prosperase va ser justamente la que voy a tener que descartar por culpa, maldita sea, de que se ha ido a pique todo mi plan tan bien tramado de que el mocoso derrame el café.
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About the creator
Escritora, porque la escritura es lo que profeso. Pero, no siendo la escritura mi fuente de ingresos, no me atrevería a denominarla mi profesión. No creo, por otra parte, que estuviera dispuesta a avenirme a complacer a nadie, lector o editor. Ni a comprometerme a cumplir los plazos de entrega a que deben ceñirse tantos de los que publican. Literatura por encargo, como si el escritor fuera un sastre o un fabricante de electrodomésticos. Me espanta el sólo pensarlo.
No tengo formación académica.
Ah, que se me olvidaba explicar a mis lectores, y a mis seguidores, y a mis amigos y enemigos, por qué "Telas de araña con bastón, canario y abanico"; y ello es por algo tan sencillo como el hecho de que la vida, todas las vidas, son exactamente una tela de araña, entretejiéndose, las unas con las otras.
He de confesar también que el título no se me ocurrió a mí; no. El título es el de un cuadro, grande, al óleo, que vi hace muchos años no recuerdo ya dónde en una exposición y en el que, aunque me dejé los ojos escrutándolo, no logré encontrar ni el bastón ni el canario ni el abanico y que, además y desafortunadamente, no recuerdo el nombre del autor.