Amanece y ausente de mí
observo los pájaros
ellos dibujan grandes círculos
insertando en el aire silente
un atónito mutismo
que insinúa un inicio distinto.
Uno que no contiene dolor
uno que precisa solo amor.
Anochece y observo los pájaros
me uno y soy otro más de la bandada
que realiza un último vuelo
con el pecho lleno de paz.
Amanece, las aves se alzan
un alma se les ha unido
se oye una renovada sinfonía
y el cielo se abre en dos eternidades
una