About the work
Cuando el viento se queda quieto
y no sopla a tu favor,
la casa se llena de ruidos pequeños:
la madera que cruje,
el reloj que insiste,
la respiración buscándote tras la luna.
Mis penas entonces dejan de ser ideas,
se vuelven cosas simples:
un plato sin recoger,
un mensaje que no envío,
la silla vacía frente a mí.
Pienso en todas las veces
que me sostuve con palabras grandes:
destino, alma, universo.
Hoy solo sé que me dueles
en lugares del cuerpo
que no sabía que existían.
No hay milagros esta tarde,
solo tus recuerdos
sentados conmigo a la mesa,
bebiendo de mi vaso,
diciendo tu nombre
sin pronunciarlo nunca.
Aun así, algo pequeño resiste:
una costumbre tuya en mis manos,
un gesto que aprendí de ti sin querer,
esa forma de mirar la tarde
como si siempre fuera a volver.
Y mientras el viento decide
si se mueve o no hacia nosotros,
yo recojo mis penas una por una,
las doblo despacio
y las guardo en el mismo cajón
donde conservo lo que no sé soltar,
esperando el día
en que al abrirlo
solo encuentre tu risa.
EPÍLOGO
A veces creo que todo este dolor
es solo un idioma que aún no entiendo.
Que cada pena tiene su constelación
y que mi pecho no es más
que un pequeño cielo desordenado.
Si cierro los ojos,
te siento sentado en la orilla del tiempo,
colgando los pies sobre el vacío
como quien juega con el agua de un río.
No sé si volverás,
si el viento aprenderá de memoria tu nombre,
si la vida nos debe otra tarde juntos.
Solo sé que, mientras tanto,
hay una parte de mí
que sigue dejando la luz encendida
por si algún día
decides regresar a casa.
Aimée Granado Oreña ©️
Gota de Rocío Azul 💦
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Work information
Title La casa donde el viento se detuvo
Cuando el viento se queda quieto
y no sopla a tu favor,
la casa se llena de ruidos pequeños:
la madera que cruje,
el reloj que insiste,
la respiración buscándote tras la luna.
Mis penas entonces dejan de ser ideas,
se vuelven cosas simples:
un plato sin recoger,
un mensaje que no envío,
la silla vacía frente a mí.
Pienso en todas las veces
que me sostuve con palabras grandes:
destino, alma, universo.
Hoy solo sé que me dueles
en lugares del cuerpo
que no sabía que existían.
No hay milagros esta tarde,
solo tus recuerdos
sentados conmigo a la mesa,
bebiendo de mi vaso,
diciendo tu nombre
sin pronunciarlo nunca.
Aun así, algo pequeño resiste:
una costumbre tuya en mis manos,
un gesto que aprendí de ti sin querer,
esa forma de mirar la tarde
como si siempre fuera a volver.
Y mientras el viento decide
si se mueve o no hacia nosotros,
yo recojo mis penas una por una,
las doblo despacio
y las guardo en el mismo cajón
donde conservo lo que no sé soltar,
esperando el día
en que al abrirlo
solo encuentre tu risa.
EPÍLOGO
A veces creo que todo este dolor
es solo un idioma que aún no entiendo.
Que cada pena tiene su constelación
y que mi pecho no es más
que un pequeño cielo desordenado.
Si cierro los ojos,
te siento sentado en la orilla del tiempo,
colgando los pies sobre el vacío
como quien juega con el agua de un río.
No sé si volverás,
si el viento aprenderá de memoria tu nombre,
si la vida nos debe otra tarde juntos.
Solo sé que, mientras tanto,
hay una parte de mí
que sigue dejando la luz encendida
por si algún día
decides regresar a casa.
Aimée Granado Oreña ©️
Gota de Rocío Azul 💦
Work type Literary: Other
Tags prosa poética, poesía
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2604135259005
Entry date Apr 13, 2026, 4:36 AM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Gota de Rocío Azul. Date Apr 13, 2026.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2604135259005-la-casa-donde-el-viento-se-detuvo