About the work
Hoy, en este Día Internacional de la Mujer, elevo mi voz para abrazar a todas las mujeres: las que dan la cara y las que sostienen el mundo desde la sombra; las que aún cargan viejas heridas y las que, a pesar de todo, siguen sembrando luz en la oscuridad.
Este poema en décimas nace como un canto y como un acto de justicia: reconoce el cansancio y la lucha, honra la ternura que no se rinde y celebra esa fuerza silenciosa que, día tras día, rehace la vida desde los escombros. A cada mujer que ha sabido decir “basta”, que ha desatado cadenas invisibles y ha defendido su derecho a ser y a brillar, van dirigidos estos versos, bajo un mismo latido: siempre digna, siempre plena.
Mujer, semilla encendida,
faro en medio de la guerra,
flor que embellece la tierra
reinventándose la vida.
Puente, raíz, despedida,
cauce, tormenta y ternura,
llaga que aún se sutura
con besos y cicatrices,
diosa de arcanos matices
y obrera de la dulzura.
No eres mito ni vitrina,
ni un adorno en la memoria,
eres cuerpo, luz e historia
que el mandato subordina.
Tu voz, que ayer fue divina
y luego quiso ocultarse,
hoy decide levantarse
de la noche desvelada,
y abrazar cada alborada
con la fe de revelarse.
Mujer de carne y de asombro,
que crías soles cansados,
que te tragas tus pecados
cargando el peso en tu hombro.
Resurges desde el escombro
y remodelas la arcilla,
siempre vital y sencilla,
con tu estirpe soberana,
genuina en cada mañana
enfrentando a quien te humilla.
Te llamo hermana y latido,
barca, tormenta y hogar,
esperanza en el andar
en su vergel florecido.
Tu corazón encendido
siempre fiel al pensamiento;
defiende cada argumento
con su ternura asombrosa,
con esa fuerza amorosa
que es pasión y sentimiento.
Hoy celebro tu mirada,
tu virtud, cada momento,
las veces que contra el viento
venciste la marejada.
Sin rendirte en la algarada
y a pesar de la angostura,
te empeñas en la aventura
de salvaguardar la vida,
desafiando la estampida
con la razón que perdura.
Brindo por cada mujer
que no salió en titulares,
por las que barren pesares
y no dejaron de ser.
Por las que supieron ver
la trampa en cada cadena,
por la que abraza y condena,
la maldad y la mentira,
y con sapiencia conspira
siempre digna, siempre plena.
Aimée Granado Oreña ©
Gota de Rocío Azul
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No AI has been used in the creative process of this work
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Title Siempre digna, siempre plena
Hoy, en este Día Internacional de la Mujer, elevo mi voz para abrazar a todas las mujeres: las que dan la cara y las que sostienen el mundo desde la sombra; las que aún cargan viejas heridas y las que, a pesar de todo, siguen sembrando luz en la oscuridad.
Este poema en décimas nace como un canto y como un acto de justicia: reconoce el cansancio y la lucha, honra la ternura que no se rinde y celebra esa fuerza silenciosa que, día tras día, rehace la vida desde los escombros. A cada mujer que ha sabido decir “basta”, que ha desatado cadenas invisibles y ha defendido su derecho a ser y a brillar, van dirigidos estos versos, bajo un mismo latido: siempre digna, siempre plena.
Mujer, semilla encendida,
faro en medio de la guerra,
flor que embellece la tierra
reinventándose la vida.
Puente, raíz, despedida,
cauce, tormenta y ternura,
llaga que aún se sutura
con besos y cicatrices,
diosa de arcanos matices
y obrera de la dulzura.
No eres mito ni vitrina,
ni un adorno en la memoria,
eres cuerpo, luz e historia
que el mandato subordina.
Tu voz, que ayer fue divina
y luego quiso ocultarse,
hoy decide levantarse
de la noche desvelada,
y abrazar cada alborada
con la fe de revelarse.
Mujer de carne y de asombro,
que crías soles cansados,
que te tragas tus pecados
cargando el peso en tu hombro.
Resurges desde el escombro
y remodelas la arcilla,
siempre vital y sencilla,
con tu estirpe soberana,
genuina en cada mañana
enfrentando a quien te humilla.
Te llamo hermana y latido,
barca, tormenta y hogar,
esperanza en el andar
en su vergel florecido.
Tu corazón encendido
siempre fiel al pensamiento;
defiende cada argumento
con su ternura asombrosa,
con esa fuerza amorosa
que es pasión y sentimiento.
Hoy celebro tu mirada,
tu virtud, cada momento,
las veces que contra el viento
venciste la marejada.
Sin rendirte en la algarada
y a pesar de la angostura,
te empeñas en la aventura
de salvaguardar la vida,
desafiando la estampida
con la razón que perdura.
Brindo por cada mujer
que no salió en titulares,
por las que barren pesares
y no dejaron de ser.
Por las que supieron ver
la trampa en cada cadena,
por la que abraza y condena,
la maldad y la mentira,
y con sapiencia conspira
siempre digna, siempre plena.
Aimée Granado Oreña ©
Gota de Rocío Azul
Work type Literary: Other
Tags poesía
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2603084798481
Entry date Mar 8, 2026, 6:38 AM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Gota de Rocío Azul. Date Mar 8, 2026.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2603084798481-siempre-digna-siempre-plena