Erika Gómez y sus compañeras fueron convocadas a un torneo que inicia en dos semanas: los XVI juegos panamericanos. Abandonadas por las instituciones. Las basquetbolistas se preparan concienzudamente para competir en un torneo que no espera nada de ellas. Solo la fe en sus sueños y su fuerza de voluntad serán capaces de lograr lo inesperado.