I Voy a ponerme desagradable. Pido perdón a quienes, tras el esfuerzo que supone leer lo que voy a ofrecer a continuación, se ven abocados a exclamar un: «¡No me lo puedo creer! Pero si era tan buena gente… Si todo en él no era más que candor». ¿La razón de mi escritura? El enfado […]