Te odio...
Charlie lo dijo mientras el aliento de ese hombre estaba sobre su cuello
Te odio...
Se lo repitió mientras embestía una y otra vez dentro de su ser y lo llenaba de sensaciones desconocidas y excitantes
Todo en Gabriel Petrov era equivocado, era el peor enemigo de su cuñado y su hermano, aprovechaba cada oportunidad que tenía para humillarlo demostrando la falta de sentimientos hacia él más allá del sexo, pero el corazón de Charlie no entendía de razones. Se había enamorado, sin importar cuanto fingiera odiarlo, sin importar cuanto quisiera alejarse de él. Su cuerpo lo llamaba, sus labios lo enloquecían y lo peor de todo es que, para Gabriel, él también se había vuelto más que una obsesión, Charlie era un secreto, de esos que jamás saldrían de las 4 paredes de la habitación, a pesar de que se lo quieres gritar al mundo
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