Deje el tabaco pues era un esclavo de los chamanes Incas, sus rituales desenfrenados en orgias de sangre no hacían efecto en mi pues el trance de inhalar tabaco solo me hacía ver espíritus malignos y el mío propio.
Hoy en día en un ceremonial muy íntimo y espaciado en el tiempo realizo el ritual de encenderme una hoja de tabaco y trasladarme a otros mundos…
Poesía publicada en blog www.lasvidasenblogs.com 4/7/2021