About the work
Kÿatos (Kayatos), Planeta que alberga donde dos poderosas razas han sostenido una guerra por siglos:
Los Wark’Ghen, que en su idioma significaba Guerreros de la Naturaleza, de contextura Fornida, dominaban el cambio de formas y camuflaje con el ambiente; de una altura promedio de dos metros, Su cuerpo de color que variaba por genética, ojos brillantes, con el globo ocular blanco como el humano, su color tinte también variaba por genética, y la pupila completamente negra de forma romboide la cual se dilata verticalmente y horizontalmente como acción del mismo individuo para mejorar la visión y detalle a distancia; Su dentadura, de conformación canina se caracterizaba por tener dos colmillos filosos de cada lado de la boca consecutivamente, el posterior más grande que el primero.
Los Garkoin’Yen o Hijos de lo arcano con un aspecto muy humano, de altura promedio de un metro cuatrocientos, sus orejas aunque similares a las humanas eran un poco más grandes y puntiagudas, ojos un poco más grandes, su cabeza ligeramente ovalada y alargada hacia atrás, algo casi imperceptible. Ambas razas prevalecían en guerra; los Garkoin’Yen utilizaban la energía arcana del planeta para combatir a los Wark’Ghen y estos utilizaban la energía Kií.
Gracias a un grupo de ocho individuos de raza humana proveniente de la boveda estelar, y que hoy son conocidos como “Los Precursores”, la raza Wark’Ghen, junto a toda la comunidad de magos y hechiceros Garkoin’Yen posteriormente, lograron vencer al máximo brujo Aqueltak’Henon, quien dirigía a los Garkoin’Yen luego de haber asesinado a los regentes arcanos, y achacando tal infamia a Kortoó, el jefe de los Wark’Ghen.
Aqueltak’Hennon, ya derrotado junto a sus jefes de guerra conocidos como el Tricótomo Vil, y condenado a ser prisionero en Darnas, abandonó su forma física, Dejando en su lugar su espada. Sobre ella se hizo presente un concentrado de energía sin forma la cual se aprisionó en una esfera contingente, y siendo trasladada, posteriormente a Tierra Encantada, junto a la extraña espada.
Así comenzó “La Nueva Era” (NE). La evolución fue inminente. La ingeniería genética, electrónica y biomecánica de los humanos dieron paso a nuevas oportunidades a los individuos de todas las razas, abrieron camino al desarrollo se comenzaron a erigir ciudades sofisticadas, la magia, y las habilidades se institucionalizaron, para que los aptos siendo de cualquier raza, pura o mestiza aprendieran dichas artes.
Los Wark’Ghen se dividieron entre los que integrarían las nuevas sociedades, y los que no abandonaban su estilo de vida tribal y nómadas pero siempre enarbolando la bandera de la paz conviviendo con los Orcomobles, criaturas que pudieran a llegar a medir 3 metros, de colmillos protuberantes, fornidos de piel gruesa y de textura semejante a la madera, devotos a Kií, la diosa de la naturaleza, y reconocían al planeta como su madre.
Los siglos pasaron y los reinos e imperios cooperaron entre sí para convertirse en naciones y repúblicas productivas, sin esclavitud de razas dándole rigor de existencia al Primer Estatuto, un documento guardado en las Arcas del Conocimiento en Isla de Kií, una ciudad protegida por la elite de magos del planeta donde congenian diferentes razas. Todas estuvieron de acuerdo y el proceso de cambio se desarrollaba en armonía.
Pero una facción rebelde había nacido, dominada por un rey que mucho había cambiado desde su estadía en el poder, y la era de discordias, batallas sangrientas, años de desidia y muerte surgió de la nada, en lugar de la consumación del primer estatuto.
Marcando el inicio una de guerras conflictos y traiciones.
Abuladt, La Lágrima de sangre
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Title Abuladt. Libro I. La Lágrima de sangre
Kÿatos (Kayatos), Planeta que alberga donde dos poderosas razas han sostenido una guerra por siglos:
Los Wark’Ghen, que en su idioma significaba Guerreros de la Naturaleza, de contextura Fornida, dominaban el cambio de formas y camuflaje con el ambiente; de una altura promedio de dos metros, Su cuerpo de color que variaba por genética, ojos brillantes, con el globo ocular blanco como el humano, su color tinte también variaba por genética, y la pupila completamente negra de forma romboide la cual se dilata verticalmente y horizontalmente como acción del mismo individuo para mejorar la visión y detalle a distancia; Su dentadura, de conformación canina se caracterizaba por tener dos colmillos filosos de cada lado de la boca consecutivamente, el posterior más grande que el primero.
Los Garkoin’Yen o Hijos de lo arcano con un aspecto muy humano, de altura promedio de un metro cuatrocientos, sus orejas aunque similares a las humanas eran un poco más grandes y puntiagudas, ojos un poco más grandes, su cabeza ligeramente ovalada y alargada hacia atrás, algo casi imperceptible. Ambas razas prevalecían en guerra; los Garkoin’Yen utilizaban la energía arcana del planeta para combatir a los Wark’Ghen y estos utilizaban la energía Kií.
Gracias a un grupo de ocho individuos de raza humana proveniente de la boveda estelar, y que hoy son conocidos como “Los Precursores”, la raza Wark’Ghen, junto a toda la comunidad de magos y hechiceros Garkoin’Yen posteriormente, lograron vencer al máximo brujo Aqueltak’Henon, quien dirigía a los Garkoin’Yen luego de haber asesinado a los regentes arcanos, y achacando tal infamia a Kortoó, el jefe de los Wark’Ghen.
Aqueltak’Hennon, ya derrotado junto a sus jefes de guerra conocidos como el Tricótomo Vil, y condenado a ser prisionero en Darnas, abandonó su forma física, Dejando en su lugar su espada. Sobre ella se hizo presente un concentrado de energía sin forma la cual se aprisionó en una esfera contingente, y siendo trasladada, posteriormente a Tierra Encantada, junto a la extraña espada.
Así comenzó “La Nueva Era” (NE). La evolución fue inminente. La ingeniería genética, electrónica y biomecánica de los humanos dieron paso a nuevas oportunidades a los individuos de todas las razas, abrieron camino al desarrollo se comenzaron a erigir ciudades sofisticadas, la magia, y las habilidades se institucionalizaron, para que los aptos siendo de cualquier raza, pura o mestiza aprendieran dichas artes.
Los Wark’Ghen se dividieron entre los que integrarían las nuevas sociedades, y los que no abandonaban su estilo de vida tribal y nómadas pero siempre enarbolando la bandera de la paz conviviendo con los Orcomobles, criaturas que pudieran a llegar a medir 3 metros, de colmillos protuberantes, fornidos de piel gruesa y de textura semejante a la madera, devotos a Kií, la diosa de la naturaleza, y reconocían al planeta como su madre.
Los siglos pasaron y los reinos e imperios cooperaron entre sí para convertirse en naciones y repúblicas productivas, sin esclavitud de razas dándole rigor de existencia al Primer Estatuto, un documento guardado en las Arcas del Conocimiento en Isla de Kií, una ciudad protegida por la elite de magos del planeta donde congenian diferentes razas. Todas estuvieron de acuerdo y el proceso de cambio se desarrollaba en armonía.
Pero una facción rebelde había nacido, dominada por un rey que mucho había cambiado desde su estadía en el poder, y la era de discordias, batallas sangrientas, años de desidia y muerte surgió de la nada, en lugar de la consumación del primer estatuto.
Marcando el inicio una de guerras conflictos y traiciones.
Abuladt, La Lágrima de sangre
Work type Literary: Other
Tags ciencia ficción, política, fantansía
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2004133650291
Entry date Apr 13, 2020, 9:31 PM UTC
License Creative Commons Attribution 4.0
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Copyright registered declarations
Author. Holder Nixon José Lattinez Aguilera. Date Apr 13, 2020.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2004133650291-abuladt-libro-i-la-lagrima-de-sangre