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•• MIRANDO EL ÁRBOL ••
A veces, más de las que seguramente mis padres hubieran querido pero menos de las que sin darse cuenta, me han enseñado a hacer: reivindico.
Toda la vida he pecado de "tener demasiados cojones". Echarse pa' lante no es fácil cuando la inercia es dejarte caer.
No lo he tenido fácil. Ni por cómo ni por cuándo, muchas veces.
Intento ser pragmática y someto a severo juicio cualquier planteamiento del que esté convencida, es la única manera que conozco de reafirmarme, incluso aunque a veces lo haga conmigo misma.
Me dijeron que todo se conseguía persiguiéndolo. Y allá que fui a perseguir.
Pero no es verdad. Y tenemos derecho a sentirnos jodidos, a estar mal, a llorar. A salir de la realidad paralela de los consejos "de quita y pon" y meternos de una vez y para siempre en nuestros propios oscuros mundos, aquellos que nos darán la respuesta de las esquinas más lejanas de nuestro ser. Creo firmemente en que el ser humano tiene más fuerza de la que cree y menos de la que imagina.
No me van las "soluciones prácticas" o "sé feliz en siete pasos". Conozco a demasiada gente jodida porque se perdió en mitad de algún decálogo y luego se compró otro y luego otro, hasta se escribió el suyo propio y luego se quedó sin luego.
Escapar de la verdad nos lleva a vivir en una burbuja caótica que parece ordenada solo porque creemos que nadie la pisa. Y no, no es así: la vida la pisa.
Creo en todo esto, repito. Pero también (sin pero, que borra lo anterior) añado he aprendido a sentir la gratitud.
Y a darme cuenta de que lo que me rodea ha sido una jodida cuestión de suerte y no solo de esfuezo. Porque mirando el arbol del patio de mi casa, me doy cuenta de que tengo casa; porque no estoy prácticamente obligada a nada y decido sobre mi cuerpo y mi vida; hago lo que quiero. La gente a la que más quiero sigue viva; aún tengo ganas de seguir echando cojones; no he amanecido ni un solo día sin poder tomar ese café adictivo que me hace de quitaojeras. No, no te voy a decir que te pegues el día buscando el mensaje y disfrutando del encierro. Pero por lo menos date cuenta de que vivir está de puta madre aunque a veces no lo parezca.
-Cristina Muñoz
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Title •• MIRANDO EL ÁRBOL ••A veces, más de las que seguramente mis padres hubieran querido pero menos de las que sin darse cuenta, me han enseñado a hacer: reivindico.Toda la vida he pecado de "tener demasiados cojones". Echarse pa' lante no es fácil cu
•• MIRANDO EL ÁRBOL ••
A veces, más de las que seguramente mis padres hubieran querido pero menos de las que sin darse cuenta, me han enseñado a hacer: reivindico.
Toda la vida he pecado de "tener demasiados cojones". Echarse pa' lante no es fácil cuando la inercia es dejarte caer.
No lo he tenido fácil. Ni por cómo ni por cuándo, muchas veces.
Intento ser pragmática y someto a severo juicio cualquier planteamiento del que esté convencida, es la única manera que conozco de reafirmarme, incluso aunque a veces lo haga conmigo misma.
Me dijeron que todo se conseguía persiguiéndolo. Y allá que fui a perseguir.
Pero no es verdad. Y tenemos derecho a sentirnos jodidos, a estar mal, a llorar. A salir de la realidad paralela de los consejos "de quita y pon" y meternos de una vez y para siempre en nuestros propios oscuros mundos, aquellos que nos darán la respuesta de las esquinas más lejanas de nuestro ser. Creo firmemente en que el ser humano tiene más fuerza de la que cree y menos de la que imagina.
No me van las "soluciones prácticas" o "sé feliz en siete pasos". Conozco a demasiada gente jodida porque se perdió en mitad de algún decálogo y luego se compró otro y luego otro, hasta se escribió el suyo propio y luego se quedó sin luego.
Escapar de la verdad nos lleva a vivir en una burbuja caótica que parece ordenada solo porque creemos que nadie la pisa. Y no, no es así: la vida la pisa.
Creo en todo esto, repito. Pero también (sin pero, que borra lo anterior) añado he aprendido a sentir la gratitud.
Y a darme cuenta de que lo que me rodea ha sido una jodida cuestión de suerte y no solo de esfuezo. Porque mirando el arbol del patio de mi casa, me doy cuenta de que tengo casa; porque no estoy prácticamente obligada a nada y decido sobre mi cuerpo y mi vida; hago lo que quiero. La gente a la que más quiero sigue viva; aún tengo ganas de seguir echando cojones; no he amanecido ni un solo día sin poder tomar ese café adictivo que me hace de quitaojeras. No, no te voy a decir que te pegues el día buscando el mensaje y disfrutando del encierro. Pero por lo menos date cuenta de que vivir está de puta madre aunque a veces no lo parezca.
-Cristina Muñoz
safecreative
Work type Literary: Other
Tags desarrollo personal, psicoanalisis, autoayuda, coaching, reflexiones, positivate, psicología, vida consciente, atoestima
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Registry info in Safe Creative
Identifier 2004093612476
Entry date Apr 9, 2020, 5:44 PM UTC
License All rights reserved
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Author. Holder Cristina Muñoz Morano. Date Apr 9, 2020.
Information available at https://www.safecreative.org/work/2004093612476-mirando-el-arbol-a-veces-mas-de-las-que-seguramente-mis-padres-hubieran-querido-pero-menos-de-las-que-sin-darse-cuenta-me-han-ensenado-a-hacer-reivindico-toda-la-vida-he-pecado-de-tener-demasiados-cojones-echarse-pa-lante-no-es-facil-cu