Iré a por ti. (Aunque me supliques, iré a por ti)
(Sinopsis)
Los protagonistas de este relato, Nicole y su hijo de diez años Walter, se trasladan a la ciudad de Sidanzo a intentar rehacer su difícil pasado. Ella, ingeniera de formación, emprende una carrera en solitario que no le cuesta convertir en exitosa.
Sus vecinos, Romina y Tadeo, tienen un hijo de la misma edad que Walter, Ulises. Los niños se convierten en inseparables y su relación es clave en el desenlace de la historia.
Nicole lleva muchos años sin pareja y Romina la ve triste y sola. La anima a buscarse un hombre, conoce a Flavio que resulta ser un buen compañero y un aceptable padre para su hijo.
Pero ese inestable equilibrio que alcanza se ve roto cuando Nicole se enamora de un cliente, Milton. Personaje de incierto pasado y dudoso presente, resulta ser un buen amante, atento y educado. Nicole era tremendamente feliz con sus dos hombres, su hijo y su próspero trabajo. Pero su vida llena de vaivenes, fiel a su triste pasado, desmoronó esa efímera felicidad.
El ex marido se enteró de su paradero y fue a Sidanzo a recuperar a su hijo. Hombre peligroso que había conocido todos los ámbitos de la delincuencia y las oscuras cloacas de la cárcel, no cejaría en su empeño; estaba dispuesto a cualquier cosa con tal de lograr su objetivo. Nicole pide ayuda a Milton. Este cuenta con lacayos que pueden hacer frente a la amenaza.
A partir de ese momento se desencadenan todo tipo de acciones cruentas, situaciones de peligro en las que un niño no se debería ver envuelto. Pero el pequeño Walter se ve inmerso sin venir a cuento de modo irremediable. Walter es muy avispado y sabe ver más allá de lo que se le supone a su edad. Puede que sepa resolver el asunto y sacar a su madre del apuro. Por lo visto, los mayores son incapaces de hacerlo.
Esta novela no deja de ser una oda al amor y a la amistad. Deja bien patente cuales deben de ser los motivos, las razones que nos muevan a tomar decisiones. Deja patente cuales deben de ser las prioridades que un ser humano tiene que afrontar en la vida. Aferrarse a ellas y dejar de lado lo superficial y accesorio es necesario; nuestra supervivencia depende de ello.
Version of