Llegó antes de lo previsto. Dejó las bolsas en la cocina y subió la escalera. Oyó su voz. La de Él. Se detuvo. Oyó gemir a otra mujer. Caminó hasta la puerta de la habitación. Acercó el oído. Colocó la mano en el pomo. Se echó hacia atrás y apoyó la espalda en la pared. […]