Estar orgullosa de alguien que no conoces o que solías conocer. El tiempo biodegradando la memoria y el sueño como un pequeño gorrión sin miedo a tu presencia. La brusquedad de un sitio sin explorar sin explotar, el rencor del viajero mentiroso que incumple las reglas y te da un abrazo. Puedo ver la energía acumulándose creciendo presionando las paredes del motor. Hay un pequeño hueso que curiosea y todo lo que me queda por aprender llueve desde el silencio más dorado más respetuoso. Gruño como