Mira cómo se retuerce cómo intenta crecer cómo se esfuerza en alargarse y brotar y cómo la herida se abre mientras yo la riego en los momentos en lo que mi mente pone el piloto automático y se rinde sin quererlo. Hay un ungüento para eso. Hay una cura que roza la estupidez. Existe un remedio un bálsamo una rotura que suelda el hueso. Ven aquí pequeño gran ego, ven aquí y deja que te acaricie y te dé todo el amor que nunca supe darte porque nunca supe nada. No te extirparé porque no eres un cánce