I La excitación estaba al máximo. Veía que lo agredían y aunque la ventana estaba abierta no podía hacer nada para ayudarlo: su entrenamiento le impedía actuar. Finalmente, escuchó su nombre. Se lanzó como bólido sobre el agresor y atacó por detrás. Tres explosiones… tres impactos que lo quemaron por dentro. Se desplomó sabiendo que […]