En un mundo en el que unos grupos compiten con otros grupos es lógico esperar que los grupos compitan por conseguir miembros. De la misma manera, también es de esperar que los individuos compitan por la pertenencia a los grupos más grandes y unidos. En el contexto de esta competición, la capacidad de señalar que uno no puede cambiar de grupo puede ser una ventaja estratégica porque los miembros de los grupos preferirán tener aliados leales que gente que puede cambiar de grupo y abandonarlo si la