Bucear en el lago que había al lado de la casa. Tirarme desde cualquier peñasco para romper la frágil superficie que me separaba del mundo. Sentir el agua helada abriéndose paso por entre los pliegues de la ropa. Seguir mi camino hacia el fondo. Hundir los pies en el fango y quedarme allí abajo. El... Seguir leyendo →