About the work
El Cadillac estaba parqueado justo en el frente del edificio con toda la familia Bianchi Sosa, a excepción de Gloria que aún se encontraba en el apartamento con Abril; parqueados detrás, estábamos Lucas y yo. Lucas, que ya empezaba a desesperarse, hizo sonar varias veces el pito del auto y solo a la cuarta vez, Gloria se asomó por el gran ventanal, para pedir que la esperaran un rato más. Decidí salir del auto y aprovechando que el puesto de cabinas telefónicas ofrecía servicio de cafetería, fui a comprarme algo de comer, no sin antes, pasar por el auto de la familia para ver si se les ofrecía alguna cosa. El pequeño Jonás y la señora Galilea, fueron los únicos que se decidieron ante mi ofrecimiento. Supuse que Lucas, querría tomarse un café. Conté con el tiempo suficiente no solo para comerme una galleta y tomar una gaseosa, sino que además, aprovecharía para llamar a Ana y saludar a mamá. Después de media hora más de espera, Goga e Ita, por fin salían.
— ¿Pero qué estaban haciendo, por Dios? —exclamó la señora Galilea.
— Vamos mi amor, son mujeres… ¿acaso no te acuerdas que tú también te demorabas eternidades? —replicó el señor Benjamín.
— Tienes razón, pero quedaba regia —todos reímos—; pero estas chicas están igual que cuando llegamos.
— Ita se ha probado además de la ropa que se compró, un montón de vestidos más —dijo Gloria.
— Pero que chica… —dijo la señora Galilea.
— Pero he quedado bien, ¿no creen? —dijo Abril, con una sonrisa.
— Ya es tarde —dijo el señor Benjamín y todos, nos pusimos en movimiento.
Ya dentro del auto, Ita explicaba que su demora también había sido con intención, pues sin ella, sabía que su mamá a pesar de tener como preferida a su hermana Isabella, no dejaría dar por finalizado el evento, muy a pesar de que esto hubiese deleitado a la mayor de las hermanas Russo. Después de una hora y media de recorrido y de haber salido de la ciudad, llegábamos a un hermoso conjunto residencial, cuyo nombre, colgaba en un letrero hecho en madera: Villa Ciprés. El encargado de la entrada nos daba la bienvenida y se ofrecía a llevar los autos a un lugar dispuesto para ello, pues los caminos que conducían hacía las casas, estaban siendo reparados. La caminata de quince minutos hacía la residencia de los papás de Ita, había valido la pena, pues tendríamos el placer de recorrer hermosos senderos que se hallaban rodeados de estanques y hasta admirar, un enorme lago que albergaba patos, gansos y peces multicolores; también, tendríamos la oportunidad de observar un bonito jardín que era coronado con una enorme fuente en todo su centro. A lo lejos, se veía un campo de golf y las zonas comunitarias que estaban constituidas de canchas de futbol, básquet, tenis y hasta una cancha para practicar polo. Al final del último sendero, estaba ubicada la casa de nuestro destino. Una vivienda de dos plantas, con un estilo colonial. La madre de Ita, nos recibió, acompañada de dos alegres y enormes dogos alemanes, que enseguida, corrieron a saludar a Abril.
Print work information
Work information
Title VILLA CIPRÉS
El Cadillac estaba parqueado justo en el frente del edificio con toda la familia Bianchi Sosa, a excepción de Gloria que aún se encontraba en el apartamento con Abril; parqueados detrás, estábamos Lucas y yo. Lucas, que ya empezaba a desesperarse, hizo sonar varias veces el pito del auto y solo a la cuarta vez, Gloria se asomó por el gran ventanal, para pedir que la esperaran un rato más. Decidí salir del auto y aprovechando que el puesto de cabinas telefónicas ofrecía servicio de cafetería, fui a comprarme algo de comer, no sin antes, pasar por el auto de la familia para ver si se les ofrecía alguna cosa. El pequeño Jonás y la señora Galilea, fueron los únicos que se decidieron ante mi ofrecimiento. Supuse que Lucas, querría tomarse un café. Conté con el tiempo suficiente no solo para comerme una galleta y tomar una gaseosa, sino que además, aprovecharía para llamar a Ana y saludar a mamá. Después de media hora más de espera, Goga e Ita, por fin salían.
— ¿Pero qué estaban haciendo, por Dios? —exclamó la señora Galilea.
— Vamos mi amor, son mujeres… ¿acaso no te acuerdas que tú también te demorabas eternidades? —replicó el señor Benjamín.
— Tienes razón, pero quedaba regia —todos reímos—; pero estas chicas están igual que cuando llegamos.
— Ita se ha probado además de la ropa que se compró, un montón de vestidos más —dijo Gloria.
— Pero que chica… —dijo la señora Galilea.
— Pero he quedado bien, ¿no creen? —dijo Abril, con una sonrisa.
— Ya es tarde —dijo el señor Benjamín y todos, nos pusimos en movimiento.
Ya dentro del auto, Ita explicaba que su demora también había sido con intención, pues sin ella, sabía que su mamá a pesar de tener como preferida a su hermana Isabella, no dejaría dar por finalizado el evento, muy a pesar de que esto hubiese deleitado a la mayor de las hermanas Russo. Después de una hora y media de recorrido y de haber salido de la ciudad, llegábamos a un hermoso conjunto residencial, cuyo nombre, colgaba en un letrero hecho en madera: Villa Ciprés. El encargado de la entrada nos daba la bienvenida y se ofrecía a llevar los autos a un lugar dispuesto para ello, pues los caminos que conducían hacía las casas, estaban siendo reparados. La caminata de quince minutos hacía la residencia de los papás de Ita, había valido la pena, pues tendríamos el placer de recorrer hermosos senderos que se hallaban rodeados de estanques y hasta admirar, un enorme lago que albergaba patos, gansos y peces multicolores; también, tendríamos la oportunidad de observar un bonito jardín que era coronado con una enorme fuente en todo su centro. A lo lejos, se veía un campo de golf y las zonas comunitarias que estaban constituidas de canchas de futbol, básquet, tenis y hasta una cancha para practicar polo. Al final del último sendero, estaba ubicada la casa de nuestro destino. Una vivienda de dos plantas, con un estilo colonial. La madre de Ita, nos recibió, acompañada de dos alegres y enormes dogos alemanes, que enseguida, corrieron a saludar a Abril.
Work type Narrative, Essay
Tags cuento corto, muerte., vida, narrativa
-------------------------
Registry info in Safe Creative
Identifier 1712235170876
Entry date Dec 23, 2017, 3:59 AM UTC
License Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0
-------------------------
Copyright registered declarations
Author. Holder Eder Vidinick Melo Torres. Date Dec 23, 2017.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1712235170876-villa-cipres