Pequeños guerreros es una semblanza escrita por un taxista en honor a los niños enfermos de cáncer y su familia. Raymundo seudónimo del escritor después de atravesar la peor crisis económica de su vida y a consecuencia la muerte de su mascota llamada Toby.
Da inicio a crear una historia imaginaria de la vida de su mascota y la de un niño llamado Jose que encarna en la novela del príncipe Nahual.