Navegando por internet me encontré con un anuncio esotérico que me llamó poderosamente la atención por ser sorprendente y cómico a la vez. Tanto así que pensé en escribir este artículo para reflexionar sobre la forma en que a veces se trata de enganchar a las personas sin darse cuenta que la propias palabras dejan en evidencia el verdadero sistema de trabajo de quién ofrece sus servicios. El anuncio en cuestión dice así:
Médium y tarotista, recibo a diario cientos de llamadas en mi consulta pri