No me quedaría
en la velada del llanto
desintegrado en penas
yo estaba para otra cosa
Y sin pensarlo más
me fui a levantar los hierros
a sentir ese amor y ese olor
que provenían de las mancuernas
Tras una hora y media
volvería satisfecho
nutrido de nuevos aires
que yo mismo me proporcionaba
Un viernes finalizado
con lágrimas de sudor
donde el único dolor que acontece
es el de la musculación.