Siempre he sido bastante escéptico con el tema de los amarres y cualquier magia que prometa devolver al ser amado en un par de días. Hace unos años traté de encontrar una explicación a porqué eran tan demandados estos servicios en el ámbito esotérico y me di cuenta que había mucho de desesperación mezclado con sugestión por parte de quienes los pedían.
La historia siempre es la misma: amante agobiado comiéndose las uñas al que se le aparece un brujo que le pide dinero para pagar materiales para