Si por un momento te pones a pensar en los cuatrillones de átomos que conforman tu cuerpo te darás cuenta de lo relativa que es la experiencia humana. Te pones a pensar en la antigüedad de los átomos y cómo muchos de ellos pueden ser incluso más viejos que tú, aplicando la clásica Ley de la Conservación de la Materia.
Los átomos son como los turistas que buscan siempre el verano: cuando llega el invierno de nuestros cuerpos ellos se van, dejan de estar en nosotros y se mezclan formando otros e