Extraviada la palabra, equivoca su destino, y se olvida de su sino.
No confundas.
Se ofusca.
Pierde pie.
Aletea cual polilla atrapada en su luz.
No hay razón que le asista.
Ha perdido.
Confianza le es extraña.
Rompe diques y se espanta. Share this: Twitter Tumblr LinkedIn Facebook Google Pinterest Me gusta: Me gusta Cargando... Relacionado