About the work
Fueron en limusina al instituto y al llegar, Edgar le entregó una pequeña cajita con dibujos de gatitos a su hermana que contenía comida fresca que parecía ser lo que ella no pudo llegar a comer con ellos.
- Es para que no tengas hambre. – Dijo el mayor, sin mostrar emoción alguna, algo normal en él.
Samantha agradeció el gesto y los ocho hermanos entraron dentro del instituto. – Bien ahora tengo clases con… -Comenzó a buscar con la mirada al hermano correspondiente - ¡Con Erick y Seth! Las primeras horas son con ustedes. – Feliz, señaló a ambos con el dedo. El primero era un rubio de ojos celestes que llevaba unos auriculares pequeños blancos, llamado Erick, mientras que el otro era un joven energético, pelirrojo y de ojos verdes cuyo nombre era Seth.
- Bien, vamos, enana. –Dijo el chico pelirrojo comenzando a caminar en dirección al salón mientras era seguido en silencio por Erick, quien se encontraba escuchando música clásica.
- Que fastidio. – Murmuró el rubio mientras caminaba siguiendo a su hermano menor.
- ¡Hey, espérenme! –Exclamó la joven mientras se despedía de sus demás hermanos y corría detrás de Erick y Seth, quienes ya la habían dejado bastante atrás.
A este paso no llegaría a esas clases auxiliares de matemática.
Llegaron al salón de clases y Erick tomó asiento en la última fila. Su hermana se sentó delante de él y finalmente, Seth se sentó delante de su hermana, ella estaba en el medio de ambos.
A ella no le molestaba, de hecho, así podía asegurarse de que ningún chico tonto la molestase. Los hermanos Baskerville eran famosos por su apariencia física y parecer ángeles caídos del cielo mientras que ella era famosa por ser una Top Idol reconocida mundialmente.
La clase transcurrió normalmente, sin interrupciones ni alteraciones.
Al final la misma, sus hermanos se retiraron del salón, dejando a una apurada Samantha que aún no había terminado de copiar los apuntes junto a unos pocos alumnos que ya se retiraban también.
- Ay, no terminaré… - murmuró ya con la mano agotada de tanto copiar, encorvada sobre la hoja, apresurándose y moviendo la mano rápidamente mientras no dejaba de escribir.
- Yo te presto los apuntes. – Dijo una voz femenina detrás de ella, una voz dulce y suave, a la vez que inocente. Samantha volteó y la observó, nunca antes la había visto, a pesar de que fuesen a la misma clase. Era una joven de ojos verdes y cabello rubio, corto hasta un poco más arriba de sus hombros. Sólo cuando la joven sonrió, pudo distinguir que era un vampiro igual que ella ya que sus colmillos se asomaron traviesamente en aquella sonrisa.
Era difícil para Samantha distinguir quienes eran vampiros y quienes no ya que para ella ‘’todos éramos iguales. ’’
- ¿Se-Segura? En cualquier caso, te los devolveré todos mañana. –Respondió la pelimorada con una sonrisa y comenzando a guardar sus cosas mientras observaba como la chica desconocida sacaba de su mochila una carpeta de apuntes y se acercaba a ella hasta estar justo a su lado.
- Mira, son estos. – Dijo señalando unas hojas que hablaban sobre temas matemáticos, entre otros. Samantha asintió. –Toma, tráemelos mañana o cuando termines. –Le entregó las hojas a la chica y luego se encaminó hacia la puerta, parando en el marco de la misma. – Por cierto, mi nombre es Anabella Milford ¿y el tuyo?
- Soy Samantha Baskerville. –Respondió con una gran sonrisa, guardando los apuntes en la mochila.
- Es un placer. –Sin dejar de sonreir, puso un pie fuera del salón. –Debo irme ahora, pero nos vemos luego. – Y se fue, dejando instalada en Samantha una tranquilidad extraña.
- Oh… que chica tan curiosa… - Murmuró para sí misma la pelimorada, abrazando su mochila y saliendo del aula de clases.
Sin darse cuenta, los que deberían ser enemigos, se volvían amigos.
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Title Capítulo 2
Fueron en limusina al instituto y al llegar, Edgar le entregó una pequeña cajita con dibujos de gatitos a su hermana que contenía comida fresca que parecía ser lo que ella no pudo llegar a comer con ellos.
- Es para que no tengas hambre. – Dijo el mayor, sin mostrar emoción alguna, algo normal en él.
Samantha agradeció el gesto y los ocho hermanos entraron dentro del instituto. – Bien ahora tengo clases con… -Comenzó a buscar con la mirada al hermano correspondiente - ¡Con Erick y Seth! Las primeras horas son con ustedes. – Feliz, señaló a ambos con el dedo. El primero era un rubio de ojos celestes que llevaba unos auriculares pequeños blancos, llamado Erick, mientras que el otro era un joven energético, pelirrojo y de ojos verdes cuyo nombre era Seth.
- Bien, vamos, enana. –Dijo el chico pelirrojo comenzando a caminar en dirección al salón mientras era seguido en silencio por Erick, quien se encontraba escuchando música clásica.
- Que fastidio. – Murmuró el rubio mientras caminaba siguiendo a su hermano menor.
- ¡Hey, espérenme! –Exclamó la joven mientras se despedía de sus demás hermanos y corría detrás de Erick y Seth, quienes ya la habían dejado bastante atrás.
A este paso no llegaría a esas clases auxiliares de matemática.
Llegaron al salón de clases y Erick tomó asiento en la última fila. Su hermana se sentó delante de él y finalmente, Seth se sentó delante de su hermana, ella estaba en el medio de ambos.
A ella no le molestaba, de hecho, así podía asegurarse de que ningún chico tonto la molestase. Los hermanos Baskerville eran famosos por su apariencia física y parecer ángeles caídos del cielo mientras que ella era famosa por ser una Top Idol reconocida mundialmente.
La clase transcurrió normalmente, sin interrupciones ni alteraciones.
Al final la misma, sus hermanos se retiraron del salón, dejando a una apurada Samantha que aún no había terminado de copiar los apuntes junto a unos pocos alumnos que ya se retiraban también.
- Ay, no terminaré… - murmuró ya con la mano agotada de tanto copiar, encorvada sobre la hoja, apresurándose y moviendo la mano rápidamente mientras no dejaba de escribir.
- Yo te presto los apuntes. – Dijo una voz femenina detrás de ella, una voz dulce y suave, a la vez que inocente. Samantha volteó y la observó, nunca antes la había visto, a pesar de que fuesen a la misma clase. Era una joven de ojos verdes y cabello rubio, corto hasta un poco más arriba de sus hombros. Sólo cuando la joven sonrió, pudo distinguir que era un vampiro igual que ella ya que sus colmillos se asomaron traviesamente en aquella sonrisa.
Era difícil para Samantha distinguir quienes eran vampiros y quienes no ya que para ella ‘’todos éramos iguales. ’’
- ¿Se-Segura? En cualquier caso, te los devolveré todos mañana. –Respondió la pelimorada con una sonrisa y comenzando a guardar sus cosas mientras observaba como la chica desconocida sacaba de su mochila una carpeta de apuntes y se acercaba a ella hasta estar justo a su lado.
- Mira, son estos. – Dijo señalando unas hojas que hablaban sobre temas matemáticos, entre otros. Samantha asintió. –Toma, tráemelos mañana o cuando termines. –Le entregó las hojas a la chica y luego se encaminó hacia la puerta, parando en el marco de la misma. – Por cierto, mi nombre es Anabella Milford ¿y el tuyo?
- Soy Samantha Baskerville. –Respondió con una gran sonrisa, guardando los apuntes en la mochila.
- Es un placer. –Sin dejar de sonreir, puso un pie fuera del salón. –Debo irme ahora, pero nos vemos luego. – Y se fue, dejando instalada en Samantha una tranquilidad extraña.
- Oh… que chica tan curiosa… - Murmuró para sí misma la pelimorada, abrazando su mochila y saliendo del aula de clases.
Sin darse cuenta, los que deberían ser enemigos, se volvían amigos.
Work type Narrative, Essay
Tags vampiros, novela
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1702160759390
Entry date Feb 16, 2017, 11:43 PM UTC
License Creative Commons Attribution-NoDerivatives 4.0
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Copyright registered declarations
Author. Holder Micaela Clemente. Date Feb 16, 2017.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1702160759390-capitulo-2