Separó la carne de los huesos con los dientes. Quemado y fibroso el jabalí era un auténtico manjar. Adler se relamió. -¿Queda más?- Preguntó a Tsik.-Claro.- Le tendió una nueva porción que Adler aceptó con entusiasmo.- Hay carne suficiente para todos, si es que tus hombres se deciden a clavarle el diente. -Tienen sus razones.-… Sigue leyendo El legado 6º parte