No hay cumpleaños que se precie sin una buena tarta o algo dulce, aunque hay veces que una tarta de verdad no es lo más práctico. Eso me pasó el fin de semana pasado pasado.
Mis amigas del cole y yo celebramos junto al resto de amigos nuestro 50 cumpleaños. Llegar a esta edad tan bien y con tanta alegría, bien merecía una buena celebración. Para ello elegimos un bar muy emblemático de nuestros tiempos para hacer una fiesta con picoteo, bebida y música (esta última nunca puede faltar). Pero cua