Edwin Vergara Frases - Cartas sin destino
12/16/2015
1512166038845

About the work

No sé cómo, ni cuándo, ni por qué apareciste en mi vida. Pero,
ahora que estás aquí, conmigo, no te vayas por favor. Acompáñame un rato más,
no te vayas.Quédate una hora o todo el día;
quédate una noche o toda la vida, pero quédate.
Quédate y caminaremos juntos. Quédate y verás cómo se sonroja la tarde si tú la miras, cómo se inunda de estrellas la noche sólo para hacernos compañía. No te vayas que mis brazos anhelan ser tu casa, mi pecho tu almohada. No te vayas, porque solamente tu boca puede saciar mi sed de amor, porque tu voz es mi paz. Quédate porque ahora felicidad es mirarte y sentirte, extrañarte y soñarte: saber que existes tú.

El insomnio no le hace compañía a cualquiera, el insomnio es para los soñadores.

No le pido que me invite a su cama, me basta con que me invite a compartir sus sueños, a soñarla a usted.

Y si fuéramos un poco más valientes esta noche, tal vez estaríamos juntos, probablemente con el mismo insomnio que ahora, pero al menos, lo compartiríamos en la misma cama.

El nudo en la garganta se desató, los ojos se me inundaron y las lágrimas salieron despavoridas por mis mejillas. Pero, esta vez no era a causa de la tristezas. Ahora, después de tanto tiempo sin verlo, sólo podían ser lágrimas de dicha, de felicidad, como quien después de tantas malas caras, recibía nuevamente una sonrisa de la vida.

Ella siempre en su luna, en su mundo. Mientras le hablabas y pensabas que te escuchaba, quién sabe a dónde se iba. Siendo sincero, era lo que más me gustaba: su forma de ser distraída, descomplicada y loca. Pues a final de cuentas, siempre la traía de regreso con un buen beso.

¡Qué bonito sería que nos sorprendieran con un abrazo cuando menos lo esperáramos. Pero más bonito todavía, sería ser aquel capaz de sorprender!

Llegaste, cuando no te esperaba, cuando todo parecía estar perdido, cuando las ganas de creer en el amor se me habían gastado en otros labios.
Llegaste. Sin tocar, sin pedir permiso, sin importar el caos en mi vida ni el desorden en mi cabeza. Llegaste, con la paciencia de mil vidas, despacito, dispuesto a lidiar con lo que fuera; a caer conmigo. Llegaste, cuando la soledad se había dispuesto quedarse, cuando sin darme cuenta, me iba olvidando de vivir. Llegaste y fue magia tu llegada, tu boca ansiosa de amor. Llegaste y desistir dejó de ser una opción. Llegaste, para caminar y volar, para bailar y soñar, para hacer eternos los domingos; llegaste para quedarte.

El problema no es precisamente el daño que causan los viejos amores, lo jodido en realidad es jamás poder borrar todas las marcas que dejaron. Aunque se intente olvidarlos una y otra vez, siempre quedarán restos de ese amor, recuerdos de ese naufragio.

Haz lo que quieras, corre, huye, desaparece. Ódiame, recuérdeme, olvídame. Y cuando por fin lo consigas, no olvides hacerlo todas las noches.

No tengo miedo de enamorarme, mucho menos pretensiones de huir del amor. Lo mío por ahora, no es más que una tregua con mi corazón por conservar la salud emocional.

Padezco de un trastorno de ansiedad en el que se me hace insoportable que las cosas no estén en su lugar. Y esta noche, tu boca no debería estar tan lejos de la mía.

Literary: Other
edwin vergara frases
edwin vergara escritor.

Copyright registered declarations

Edwin Ferney Vergara Marín
Author
Consolidated inscription:
Attached documents:
0
Copyright infringement notifications:
0
Contact

Notify irregularities in this registration

Print work information
Work information

Title Edwin Vergara Frases - Cartas sin destino
No sé cómo, ni cuándo, ni por qué apareciste en mi vida. Pero,
ahora que estás aquí, conmigo, no te vayas por favor. Acompáñame un rato más,
no te vayas.Quédate una hora o todo el día;
quédate una noche o toda la vida, pero quédate.
Quédate y caminaremos juntos. Quédate y verás cómo se sonroja la tarde si tú la miras, cómo se inunda de estrellas la noche sólo para hacernos compañía. No te vayas que mis brazos anhelan ser tu casa, mi pecho tu almohada. No te vayas, porque solamente tu boca puede saciar mi sed de amor, porque tu voz es mi paz. Quédate porque ahora felicidad es mirarte y sentirte, extrañarte y soñarte: saber que existes tú.

El insomnio no le hace compañía a cualquiera, el insomnio es para los soñadores.

No le pido que me invite a su cama, me basta con que me invite a compartir sus sueños, a soñarla a usted.

Y si fuéramos un poco más valientes esta noche, tal vez estaríamos juntos, probablemente con el mismo insomnio que ahora, pero al menos, lo compartiríamos en la misma cama.

El nudo en la garganta se desató, los ojos se me inundaron y las lágrimas salieron despavoridas por mis mejillas. Pero, esta vez no era a causa de la tristezas. Ahora, después de tanto tiempo sin verlo, sólo podían ser lágrimas de dicha, de felicidad, como quien después de tantas malas caras, recibía nuevamente una sonrisa de la vida.

Ella siempre en su luna, en su mundo. Mientras le hablabas y pensabas que te escuchaba, quién sabe a dónde se iba. Siendo sincero, era lo que más me gustaba: su forma de ser distraída, descomplicada y loca. Pues a final de cuentas, siempre la traía de regreso con un buen beso.

¡Qué bonito sería que nos sorprendieran con un abrazo cuando menos lo esperáramos. Pero más bonito todavía, sería ser aquel capaz de sorprender!

Llegaste, cuando no te esperaba, cuando todo parecía estar perdido, cuando las ganas de creer en el amor se me habían gastado en otros labios.
Llegaste. Sin tocar, sin pedir permiso, sin importar el caos en mi vida ni el desorden en mi cabeza. Llegaste, con la paciencia de mil vidas, despacito, dispuesto a lidiar con lo que fuera; a caer conmigo. Llegaste, cuando la soledad se había dispuesto quedarse, cuando sin darme cuenta, me iba olvidando de vivir. Llegaste y fue magia tu llegada, tu boca ansiosa de amor. Llegaste y desistir dejó de ser una opción. Llegaste, para caminar y volar, para bailar y soñar, para hacer eternos los domingos; llegaste para quedarte.

El problema no es precisamente el daño que causan los viejos amores, lo jodido en realidad es jamás poder borrar todas las marcas que dejaron. Aunque se intente olvidarlos una y otra vez, siempre quedarán restos de ese amor, recuerdos de ese naufragio.

Haz lo que quieras, corre, huye, desaparece. Ódiame, recuérdeme, olvídame. Y cuando por fin lo consigas, no olvides hacerlo todas las noches.

No tengo miedo de enamorarme, mucho menos pretensiones de huir del amor. Lo mío por ahora, no es más que una tregua con mi corazón por conservar la salud emocional.

Padezco de un trastorno de ansiedad en el que se me hace insoportable que las cosas no estén en su lugar. Y esta noche, tu boca no debería estar tan lejos de la mía.
Work type Literary: Other
Tags edwin vergara frases, edwin vergara escritor.

-------------------------

Registry info in Safe Creative

Identifier 1512166038845
Entry date Dec 16, 2015, 4:06 AM UTC
License All rights reserved

-------------------------

Copyright registered declarations

Author. Holder Edwin Ferney Vergara Marín. Date Dec 16, 2015.


Information available at https://www.safecreative.org/work/1512166038845-edwin-vergara-frases-cartas-sin-destino
© 2026 Safe Creative