—Sos un pelotudo —dijo ella cuando sus labios se separaron. Sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas—. En serio ¿por qué no lo hiciste antes? —le reprochó. Se habían encontrado a tomar un café en Palermo luego de diez años. Muchas cosas habían cambiado en la última década. Morena se había casado, mudándose al […]