Los mejores cuentos tienen sabor a chocolate se dibujan a besos en cartulinas brillantes y huelen a verde y a zumo de tomate. Los mejores cuentos se leen al caer la tarde y son suaves al tacto por detrás y por delante.
Los mejores cuentos nacen en el baúl de los juguetes y crecen y crecen hasta hacerse adolescentes. Los mejores cuentos son para los adultos inocentes cuando con el correr de los años les roben los dientes.
Los mejores cuentos caminan con la luz de luna
acribillando historias es