Proyectado por Justo García Rubio en 1998 y finalizado a mediados de la década pasada, el edificio evita el concepto de apeadero en favor de un lugar real. Y me explico: si un apeadero alude a estancias cortas y efímeras, la estación de Casar quiere operar como un verdadero espacio de bienvenida y despedida a los viajeros que paren en esta población extremeña. Pero esta aproximación abstracta podría dar lugar a cien formalizaciones distintas; la que propone el arquitecto cacereño no solo habla d