About the work
dara nula, cosa que la veían casi imposible, pues el “Viejo” no se iba a echar atrás, al hombre lo horrorizaba que lo señalaran por no verse sus órdenes cumplidas, sólo por el que dirán…
El capitán con aíre lúgubre se paseaba solo por la trasera del puente, iba una y otra vez del alerón de babor al de estribor, los brazos a la espalda, cabeza gacha con mirada perdida al suelo, la negación del marmitón al ofrecimiento hecho por él, le estaba dando algún dolor de cabeza, sabía de antemano lo difícil que sería buscarles sustitutos al oficial y sobre todo al cocinero por aquellas latitudes, los demás puestos se las traían al pairo, pues si tenía que meter nigerianos para cubrir las otras vacantes, los metería y asunto concluido, él sabía muy bien en el problemón que se metería embarcando a una persona que no conociese la cocina española, pues aquel era de los puestos más difíciles en la marina mercante…
La compañía hasta aquel momento no se había pronunciado para nada en mandar la contestación a los últimos telegramas mandados por él para cubrir las plazas que tenía vacantes…
Dña. Elvira a través del cristal de una de las ventanas traseras del puente, observaba a su esposo, salió para encontrarse con él, de alguna manera por medio del dialogo sacarlo de aquellos problemas que le estaban causando la situación tan tensa que se estaba viviendo en el barco:
-Mal síntoma verte caminar con la cabeza gacha y tan pensativo – Le dijo la mujer…
¿Te estás resignando?
-O quizás sopesando la idea de meter un cocinero nigeriano…
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Title Página - 160 -Costanza "La Perrita Navegante"
dara nula, cosa que la veían casi imposible, pues el “Viejo” no se iba a echar atrás, al hombre lo horrorizaba que lo señalaran por no verse sus órdenes cumplidas, sólo por el que dirán…
El capitán con aíre lúgubre se paseaba solo por la trasera del puente, iba una y otra vez del alerón de babor al de estribor, los brazos a la espalda, cabeza gacha con mirada perdida al suelo, la negación del marmitón al ofrecimiento hecho por él, le estaba dando algún dolor de cabeza, sabía de antemano lo difícil que sería buscarles sustitutos al oficial y sobre todo al cocinero por aquellas latitudes, los demás puestos se las traían al pairo, pues si tenía que meter nigerianos para cubrir las otras vacantes, los metería y asunto concluido, él sabía muy bien en el problemón que se metería embarcando a una persona que no conociese la cocina española, pues aquel era de los puestos más difíciles en la marina mercante…
La compañía hasta aquel momento no se había pronunciado para nada en mandar la contestación a los últimos telegramas mandados por él para cubrir las plazas que tenía vacantes…
Dña. Elvira a través del cristal de una de las ventanas traseras del puente, observaba a su esposo, salió para encontrarse con él, de alguna manera por medio del dialogo sacarlo de aquellos problemas que le estaban causando la situación tan tensa que se estaba viviendo en el barco:
-Mal síntoma verte caminar con la cabeza gacha y tan pensativo – Le dijo la mujer…
¿Te estás resignando?
-O quizás sopesando la idea de meter un cocinero nigeriano…
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509095129720
Entry date Sep 9, 2015, 4:02 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 9, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509095129720-pagina-160-costanza-la-perrita-navegante-